Exigen que se reparen “las chapuzas que ya estamos sufriendo de una obra millonaria que no entendemos por qué se hace así”
El malestar en las calles de Príncipe Alfonso es palpable. “Una cosa es que seamos los grandes olvidados, pero otra es que para una vez que se llevan a cabo aquí obras, que se hagan así”. Todos señalan al suelo. Las obras que se están llevando a cabo en la actualidad a la altura del Polifuncional, concretamente en la acera de enfrente, hacen a los vecinos y comerciantes de la zona llevarse las manos a la cabeza. “Esto no es normal. Mira que chapuza”, explican señalando el desnivel que ha quedado entre la acera y las puertas de los comercios. “Los clientes tienen que saltar un metro para poder entrar. Nosotros queríamos que las nuevas aceras se quedaran a la altura pero nos han dejado empozados y sin accesos”, demandan exigiendo que se arreglen las cosas. Además piden que se pongan barandillas porque el desnivel es muy importante “y se puede matar alguien” y que además de mejorar la seguridad las obras queden bien. “Simplemente queremos que las cosas se hagan bien, sin más. Estas obras son penosas”, dicen.
Ese no es el único problema, un poco más adelante, casi frente a la farmacia de la barriada, otros viandantes lamentan que cuatro de cada cinco baldosas que se acaban de colocar hace apenas unos días, se muevan y puedan provocar caídas. “No es ya sólo el hecho de que se muevan, sino el de que están mal colocadas, torcidas, con inclinaciones que hacen peligroso caminar sobre ellas y con las juntas mal hechas”. Una de las vecinas cuya casa linda con la nueva acera, ha sufrido con las recientes lluvias, que su casa se inundara de agua porque las obras han ocasionado que se filtre todo el agua dentro. “Es una vergüenza, dicen que están gastando millones de euros en esta chapuza. No hay derecho a que nos tomen así el pelo”, lamenta un vecino.
Desde la Asociación Vecinal han solicitado que reparen todas las cosas que se están haciendo mal y comparten el malestar vecinal pero aseguran que la responsabilidad es de los que llevan a cabo la obra a los que se les ha informado del descontento “pero son ellos los que deben arreglar las chapuzas que se están haciendo”. El viernes esperan la visita de los responsables a los que transmitirán cada una de las quejas vecinales que cada día les comunican los vecinos cuando pasan por la zona. “La prisa no es buena y no se trata ahora de hacer las cosas a toda prisa sino bien. Si hemos estado esperando años para que se arregle la barriada y llevan un retraso considerable, ya no nos importa esperar un poco más, pero lo que sí nos importa es que las obras no queden bien porque es una cosa que vamos a tener que soportar durante años nosotros, los que vivimos aquí”.






