El portavoz accidental del Ejecutivo de Ceuta, Alberto Gaitán, confirmó ayer que, tal y como trasladó Juan Vivas el lunes a Juan Gutiérrez, el PP quiere ser coherente con su decisión del verano pasado y completar la legislatura gobernando en minoría y buscando puntos de acuerdo programáticos con el resto de la Asamblea apelando a la “responsabilidad” y al “sentido de Estado” de los grupos de la oposición, especialmente del PSOE.
El Partido Popular ha desechado definitivamente cualquier posibilidad de gobierno de coalición o de “sucedáneos” como los que habían planteado los socialistas a través del reparto de sillones en direcciones generales y el sector público periférico, pero ello no debe servir de excusa para volver a tensar la Asamblea como sucedió en vísperas de la aprobación del Presupuesto de la Ciudad para 2024.
La formación que lidera Juan Gutiérrez ha planteado legítimamente sus aspiraciones de gobernar con el PP pese a las profundas diferencias ideológicas que separan a ambos partidos sobre el papel, pero no haberlo conseguido no puede conducir a tomar como rehén la estabilidad y la gobernabilidad de la institución para perseverar en el intento a corto o medio plazo.
Todos los grupos de la oposición salvo Vox, cuyas posiciones extremistas en asuntos como el respeto a la multiculturalidad de la sociedad caballa lo excluye de cualquier ecuación, deben saber hacer valer sus prioridades y posiciones políticas para contribuir a desarrollar las mejores políticas posibles desde la administración mirando por el interés general, que no debe quedar nunca sometido al partidista.





