El Colegio Oficial de la Psicología de Ceuta (COPCE) se suma al espíritu de confraternidad que inspiró al poeta y pacifista mallorquín Llorenç Vidal, a raíz de la muerte de Mahatma Gandhi en 1964, para proponer la proclamación de este día como jornada educativa para la tolerancia, la solidaridad, el respeto a los Derechos Humanos, la no violencia y la paz, el cual sería reconocido posteriormente por la UNESCO en 1993.
Basta un somero vistazo a nuestro entorno, a nuestro mundo y a nuestra historia para lamentar que, muy probablemente, ni un solo día de los 200.000 años de existencia humana haya transcurrido sin violencia individual o colectiva por el poder, los privilegios, los recursos y/o las señas de identidad. A diferencia de la agresividad instintiva, necesaria para la supervivencia y que compartimos con los animales, la violencia humana es infinitamente mayor y más compleja, pues somos la única especie que sistemáticamente se daña a sí misma (y a otras) de forma consciente, premeditada y cruel, lo que parece apoyar las Teorías Instintivas que consideran al ser humano violento y malvado por naturaleza ya desde el nacimiento (Maquiavelo, Nietzsche, Freud, Lorenz, etc.).
A pesar de ello, el ser humano también ha sido desde siempre capaz de realizar maravillas con sublime proceder y de actuar por los demás con gran entrega y elevada bondad, hecho que se alinea con las Teorías Naturalistas, que conciben la violencia y perversión humanas como conductas aprendidas (no innatas) y por tanto evitables, educables y mejorables (Rousseau, Bandura, Lewis, etc.).
Desde esta perspectiva, el COPCE rechaza cualquier tipo de acoso o violencia física, psicológica, sexual, verbal, económica o religiosa. También es consciente de la utopía que aún hoy supone imaginar su total desaparición, pero cree firmemente en que todos podemos aportar nuestro granito de arena, empezando por la psicoeducación de nuestros hijos en casa, en las aulas y en los medios de comunicación, pues los más pequeños tienden a imitar lo que ven a su alrededor, incluyendo la televisión y las nuevas tecnologías. Inculcar valores menos individualistas, consumistas y materialistas; así como educar desde las emociones y desde la justicia social, bajo un estilo democrático, puede suponer la diferencia entre un mundo desquiciado y belicoso, o un mundo sereno y armonioso.
Hace años, fue un 27 de julio sobre las 02:00 h. de la madrugada, me…
Hace unos días escribía que, por encima de cualquier sigla, estaban la calle y nuestra…
La gestión de la crisis migratoria en Ceuta ha entrado en una nueva fase de…
¿Cuántos inmigrantes entraron en Ceuta durante la avalancha de la semana pasada? El baile de…
La Sección Sindical de UGT y el Comité de Empresa de Servilimpce han exigido a la Consejería de Sanidad de…
El ex Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep…