Aproximadamente un 40 por ciento del parque de viviendas y edificios de Ceuta se verá afectado por la nueva ordenanza municipal que prepara la Consejería de Fomento, y por la que obligará a los propietarios de los edificios construidos antes de 1960 a pasar una inspección técnica para comprobar su estado.
La normativa está “prácticamente lista”, explica la subdirectora general de Fomento, Carolina Pérez, y solo a expensas de que se unifiquen criterios a nivel nacional entre el Ministerio de Fomento y las comunidades autónomas. “Será como una ITV, que estos edificios deberán pasar periódicamente”, aclara Pérez.
Recuerda la subdirectora de Fomento que es esta ordenanza es de obligado cumplimiento en poblaciones a partir de los 25.000 habitantes y que en Ceuta, en estos momentos, los técnicos municipales no revisan de oficio, sino a requerimiento de propietarios o vecinos. “Ahora por ejemplo solo se acude a revisar a partir de denuncias de inquilinos, cuando hay algun tipo de problemas. Al no tener en vigor la ordenanza llegamos hasta donde podemos”, indica.
Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, que en el mes que viene dará a conocer un avance del censo general de población y vivienda que este organismo elabora cada diez años, en el año 2001 Ceuta tenía cerca de 7.000 edificios. De ellos 1.229 fueron construidos antes de 1941 y otros 1.295 hasta 1960. En términos generales, su estado de conservación es bastante bueno, aunque alrededor de 750 presentaban un estado deficiente y en algunos casos, los menos, ruinoso. Son datos que hay que tomar con la debida cautela y a la espera de una actualización.
Atendiendo a las inspecciones que se están realizando ya en otras ciudades españolas, los datos recabados en las futuras inspecciones se llevarán a unas fichas técnic y acabarán formando parte de un gran registro público sobre la conservación de los edificios de la ciudad. Y, en cualquier caso, serán las comunidades de propietarios las responsables de contratar a los profesionales cualificados cuando les corresponda pasar la revisión. En caso de incumplimiento, se establecerá igualnente un régimen sancionador.
Una vez levantado el acta de inspección pueden suceder dos cosas. Que se obtenga un informe limpio, en cuyo caso esa información se registrará en un archivo específico que creará el Ayuntamiento. El segundo supuesto es que se detecten defectos y problemas. En ese caso habrá que evaluar la gravedad de las patologías y establecer un proceso de actuación, llegando a la intervención inmediata si hay riesgo para las personas.
Precisamente el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, explicaba este viernes que la antiguedad del parque de viviendas de Ceuta es de 54 años, diez años más que la media nacional, razón por la cual el Gobierno local y el Ministerio de Fomento han decidido reorientar hacia la rehabilitación su política de vivienda en Ceuta, que llegará próximamente hasta las barriadas de Santiago Apóstol y Los Rosales, donde hay unas mil viviendas.