• El aumento de alumnos obligó a crear otro grupo, aunque los padres aseguran que el MECD no previó la incorporación de un maestro

El inicio del curso escolar está siendo complicado para un grupo de padres que el primer día de clase, el pasado lunes, comprobaron sorprendidos como sus hijos no disponían de aula, mobiliario y profesor.

Los niños comienzan este año el ciclo de Educación Infantil de 3 años en el colegio público ‘Andrés Manjón’. El primer día de clase y tras la reunión con la directora del centro, comprueban como los dos primeros grupos, A y B, son ubicados en sus respectivas aulas con sus tutores. Es entonces cuando les informan que, debido al incremento de matriculación en este ciclo, ha sido necesario aumentar una clase más, aunque de momento no disponen de mobiliario (que aún está embalado en el aula) ni de profesor para impartir las clases.

Según asegura Nora Quesada, una de las madres afectadas, la situación no era desconocida en el MECD. “La directora nos informó que esto ya se sabía en junio, pero aún así no han traído a ningún profesor”.

A esta cuestión se suma el hecho de que en los dos primeros grupos se han distribuido niños católicos y musulmanes, mientras que en el C únicamente pertenecen a esta última creencia. La explicación ofrecida por los responsables del centro escolar ha sido la escasez de profesores de religión católica que, por el número de horas asignadas, tan solo pueden impartir clase en dos de los tres grupos. “Nosotros queremos diversidad para nuestros hijos, que conozcan a niños de otras culturas y que no solo se relacionen en el recreo y en otras actividades. No es justo que hagan el reparto de los grupos de esta manera”, apostilla Quesada.

Además, el aula donde se ubicará a este tercer grupo se encuentra en el segundo piso, mientras que las otras dos aulas están en el primero, hecho que también preocupa a los padres. “Al haber escaleras y ser tan pequeños tememos que se puedan caer, pero nos han tranquilizado diciendo que siempre va a haber dos profesoras para el traslado de los pequeños a la planta baja o cuando tengan que ir al baño”.

Los padres afectados ya han presentado una reclamación ante el MECD y ahora sólo les queda esperar que la empresa distribuidora del mobiliario se encargue de su montaje y que la Dirección Provincial de el visto bueno a un nuevo profesor.

Desde el centro escolar confían en que el problema esté solventado entre mañana y el lunes, fecha en la que se incorporarían los pequeños aunque en un aula provisional hasta que se habilite la definitiva y un profesor de apoyo mientras se incorpora el nuevo docente. “Si ahora van a tener un periodo de adaptación, no es lógico que primero estén en un aula con un profesor y después pasen a otra con el maestro definitivo”, se lamenta Quesada.