• La medida entra dentro del plan que se viene desarrollando desde hace años para evitar el descontrol de vertederos prohibidos

Un mes de limpieza continuada, una encomienda de gestión con Tragsa desde la Consejería de Medio Ambiente y unos resultados a la vista. Más de 180 toneladas de residuos en unas jornadas de trabajo maratonianas en las que se clasifican los desperdicios y se llevan a las plantas de tratamiento determinadas para cada uno de ellos. La Ciudad se sumerge de nuevo en la limpieza de Príncipe Alfonso cuyos montes albergan decenas de vertederos ilegales que provocan malestar vecinal.

El problema es que esos vertederos están originados por los propios vecinos y personas ajenas a la barriada que han hecho habitual dejar allí los escombros de las obras que realizan y todo tipo de desperdicios. Todo por no pagar la cuota de recogida y tratamiento. “Es un tema muy complicado y desde la Ciudad se ponen muchísimos medios pero es imposible que una ciudad esté limpia si no contamos con la concienciación ciudadana”, apuntó el consejero de Medio Ambiente, Fernando Ramos, recordando que “no sólo tenemos que evitar ensuciar sino que la gente ensucie”, apuntó a los pies del Fortín del Príncipe mientras supervisaba los trabajos de recogida en la mañana de ayer. “Hay contenedores a los que poder arrojar los desperdicios y si no, se puede llamar a la Ciudad para que ponga contenedores y si alguien hace mal uso de la gestión de residuos que se ponga en manos de las autoridades el caso”, solicitó.

Cumplir con el horario establecido para sacar la basura del domicilio es una obligación de la ciudadanía y no tirar escombros en lugares que no se puede hacer suponen multas de diferente cuantía. “Necesitamos la colaboración ciudadana y es cierto que ya se hace una campaña de concienciación pero deberíamos incidir mucho más”, explica el consejero que además a recordado que si un vecino ve a otro cometiendo una ilegalidad puede hacer una foto o llamar al 112 para comunicarlo.

En definitiva, la Ciudad trata de buscar “unos mecanismos para que la gente se acostumbre a no tirar esos residuos”, apuntó Ramos que lamentó la mala costumbre de la creación y utilización de vertederos ilegales sobre todo en lugares escondidos y de difícil acceso.

Es el caso de muchos de los rincones que el personal de Tragsa se afana en resolver en Príncipe Alfonso. Escombros, mantas, ropa, vehículos, electrodomésticos… “cada cosa va a una planta de tratamiento”, especifica el gestor de Servicios del área, Yamal Dris, enumerando las diferentes barriadas en las que se va a seguir trabajando como Erquicia, Los Rosales o La Reina.

La Consejería sigue un plan establecido y no quedará ninguna barriada fuera del planillo que se va a acometer y que sigue la estructuración y ciclos de limpieza que desde hace años se lleva a cabo. “La Ciudad es de todos y hay que mantenerla limpia”, explicó Dris recordando que llevar una tonelada de escombros a la planta de transferencia cuesta al ciudadano 15,90 euros. Una cifra irrisoria si se tiene en cuenta la multa que va desde los 450 a los 900 por tirar escombros en lugares que no están permitidos. La mayoría de los desperdicios que se están recogiendo son escombros de obras que se realizan en el lugar, pero unas cantidades que se tiran y que no alcanzan ni de lejos una tonelada por lo que saldría mucho más asequible depositarlas en la planta.

Las multas ascienden hasta los 901 euros por arrojar escombros donde no se debe

La Ciudad no prevé eliminar la tasa por llevar los escombros a la planta para su gestión pero sí podría buscar cómo abaratar el coste. “Las arcas municipales no tienen un presupuesto ilimitado y mantener los servicios tienen un costo elevado”, así explica Ramos la situación y no ve viable la petición planteada por Ciudadanos de retirar el importe de la tasa de tratamiento de residuos que supone un coste de 15,90 euros por tonelada para el ciudadano pero sí ve otras alternativas para facilitar el cumplir con la Ordenanza reguladora de limpieza viaria y residuos sólidos urbanos. “El todo gratis es complicado y se podría buscar una forma para abaratar esa retirada de escombros. Pero todo gratis no y no es porque no queramos sino porque no se puede”, apunta hablando de la posibilidad de encontrar alguna forma de abaratar este trámite. “Se trata de buscar unos mecanismos para que la gente se acostumbre a no tirar esos residuos”. Llevarlos a un lugar prohibido puede suponer una multa de 901 euros. A pesar de las duras sanciones, los ciudadanos siguen actuando al margen de la ley pero la Ciudad será contundente en aplicar la Ordenanza. En lo que va de año se han puesto ya más de un centenar de multas por arrojar escombros. Colaborar y tener conciencia cívica implica denunciar los hechos también de forma anónima. El Ayuntamiento sabe que la ayuda del vecindario es imprescindible para atajar un problema que supone un coste y si ese coste se aplaca con la imposición de multas a los incívicos, mejor que mejor. Hace un tiempo el consejero de Gobernación Jacob Hachuel, recordaba al ciudadano que las sanciones se terminaban pagando a pesar de ser complicado pillar con las manos en la masa al que delinque con camionetas piratas llenas de escombros llevándolas a vertederos ilegales a horas intempestivas.

Fernando Ramas agarra la cartera de Medio Ambiente con ganas y un deber firme de cumplir con lo que demanda de él el partido. Tiene claro que continuará con los trabajos y las acciones de su predecesor en el cargo, Emilio Carreira y que seguirá con la premisa establecida en el plan de actuación que busca hacer de Ceuta una ciudad limpia. “Y no vamos a cejar hasta conseguirlo”, manifiesta reconociendo que es un área complicada y que sin la implicación y colaboración de la ciudadanía se avanza muy lentamente en el cumplimiento de los cometidos.

El nuevo Gestor de Servicios llega directamente del área de Barriadas coordinando la gestión de muchos frentes abiertos que van desde las playas a la limpieza. Llega con fuerzas y sabe que Medio Ambiente es un área compleja y que requiere de un trabajo conjunto de labor del Ejecutivo junto a la concienciación de los vecinos para notar la efectividad en el caso de la limpieza. Las sanciones son elevadas pero también son muchos los que no cumplen con la ordenanza reglamentaria, por eso se solicita al ciudadano que cuando vea que se comete una infracción, se llame al 112 y de manera anónima se informe para corregir la actitud del infractor.

Sobre el solar de Loma Comenar

Clasificación del material recogido. Se lleva a cabo en un solar en Loma Colmenar. La Ciudad ha solicitado paciencia a los vecinos del lugar por el trasiego de camiones que descargan allí lo recogido, se selecciona y se envía a las plantas de tratamiento. Se trata de una medida provisional que dura lo que duren los trabajos de limpieza.