• Las instrucciones que impiden sacar cartones de tabaco extranjero provocan una caída de más de un 50% en los decomisos

  • “Se ha cortado de raíz”, valora la AEGC

El decomiso de tabaco de contrabando ya no es lo que era. Según los últimos datos recogidos del grueso de intervenciones realizadas por la Guardia Civil, se ha detectado una caída del 50%. Esto sucede prácticamente desde la entrada en vigor de nuevas instrucciones dictadas por Hacienda en mayo por las que se prohíbe el pase ni por frontera ni por puerto de tabaco extranjero. Ni tan siquiera un cartón.

Así, mientras en abril se interceptaron 1.229 cajetillas y en mayo fueron 1.756, ya en junio la caída ha sido brutal: 550, más de la mitad. En todo el año se han intervenido 9.300 cajetillas, según los datos oficiales.

“Se ha cortado de raíz”, explican fuentes del Cuerpo. “Sí que las primeras semanas, cuando empezaron los cambios, había personas que intentaban pasar el tabaco de cualquier manera y se produjo tensión”, añaden. Recibida la orden de retirar el cartón de tabaco extranjero a cualquiera que pretendiera su traslado, el auténtico negocio montado en el puerto, del que se nutrían personas de todo calado, ha ido mermándose hasta el punto de ser prácticamente erradicado. “El chollo del barco para los tabaqueros se ha cortado a pie por la estación marítima, en coche tampoco se ha intervenido mucho”, concretan las mismas fuentes. De las 195 actas levantadas por la Guardia Civil, 50 se corresponden con pases en vehículos.

La Asociación Española de la Guardia Civil (AEGC) valora el paso dado, porque la rebaja en este tipo de actos permite que los componentes del Instituto Armado estén más volcados en otras actuaciones.

“Para los guardias civiles acabar con el pase habitual de tabaco ha sido muy importante porque pueden dedicar más tiempo a intentar detectar con mayor profundidad a las personas que pueden llevar droga en el interior del organismo y adosada al cuerpo. El pase de tabaqueros quitaba tiempo para esta actividad, teniendo en cuenta el poco que se dispone para identificar y localizar a estas personas en el embarque de pasajeros en particular, aunque también en el de vehículos en menor cuantía. Por otro lado, era una continua discusión con estas personas que se iban buscando una y mil fórmulas para burlar a los guardias civiles”, reconoce la asociación.

AEGC valora la importancia de las instrucciones dadas por el jefe de Aduanas, que vincula directamente con esta caída en los pases. “Han sido unas instrucciones concretas de no dejar pasar un solo cartón de procedencia extranjera, es decir, sin ser de ilícito comercio en nuestro país. Esa falta de decisión de Aduanas provocó  un trasiego continuo de personas con tabaco, porque muchos de ellos nos referían que les daba igual la denuncia ya que no tenían ni trabajo ni bienes para que la Administración pudiera cobrarlas. Lo único que les podía fastidiar era la aprehensión del tabaco. Intentarlo una y otra vez les merecía la pena”, explica la asociación.

Ahora pasa lo que temían. A cualquier persona que se le encuentre un cartón extranjero se le retira de inmediato. Superar la frontera marítima es harto complicado, hacerlo por la terrestre, por Tarajal, carece de sentido porque ese producto ya no tiene salida. El negocio ha dejado de serlo.

“Las circunstancias personales de quienes hacían estos pases, como ser residente y estar exentos de abonar el barco porque en muchos casos eran familias numerosas o se trataba de personas vinculadas al Ejército o funcionarios, les permitía pasar con un sólo cartón. La decisión de permitir uno solo era ineficaz, y no permitía una efectividad en el servicio para acabar con los pases”, recuerda la asociación, la misma que llevó este asunto ante todas las instancias y lo denunció a nivel nacional.

“Lo más sangrante era ver cómo personas con unos ingresos razonables que tampoco pagan billetes por ser abonados por la Administración por los planes de acción social de los Cuerpos u otros con ingresos que son familias numerosas se dedicaban a la misma actividad,  cargando al resto de los españoles  el importe de los billetes. Porque no se debe olvidar que estos son cargados a los ciudadanos a través de sus impuestos. Una razón de peso para ser mucho más reprochable su actitud que a otras personas que lo realizaban por no tener ingresos económicos”, explica AECG, en alusión a la hilera de militares sancionados o funcionarios que fueron interceptados con gran cantidad de tabaco para ganarse un sobresueldo cada vez que cruzaban el Estrecho.

Precisamente la asociación valora la labor prestada por los agentes de la Compañía Fiscal que han tenido que enfrentarse a situaciones complicadas, teniendo que intervenir con ciudadanos de escasos recursos que estaban cometiendo esta irregularidad o incluso levantar actas a compañeros de fuerzas de seguridad y de Defensa sorprendidos con tabaco.

“Si me sale gratis el barco y me gano unos euros, ¿no lo voy a hacer?”

El negocio del traslado del tabaco terminó siendo una fuente de ingresos para muchas personas, incluso para familias al completo. El pase se ha eliminado prácticamente en su totalidad por la estación marítima, a pie, aunque puede quedar operativa alguna mafia que lo hace en vehículo. “Esta actividad de los unos y los otros, era conocida por la ciudadanía y era un comentario generalizado incluso por los trabajadores de las agencias y navieras dando una imagen nefasta de la rectitud que se espera de determinadas profesionales”, explica la asociación de guardias civiles.

“Saliéndoles gratis el barco, ganándose unos euros solo por pasar un cartón, ¿cómo no lo iban a hacer?”, añade.