• Nada más que se repartieron por los vigilantes de seguridad más de 1.400 tarjetas a la entrada de los inmigrantes

  • En las primeras horas la salida de camalos con destinos a Marruecos fue escasa y comenzó a animarse después

El ‘Tarajal II’ no sigue los mismos parámetros que tenía el ‘Biutz’ cuando permanecía cerrado varios días bien por Semana Santa o la semana de feria e incluso durante las fiestas de Ramadán. Antes, no hace mucho tiempo, cuando el paso de mercancías permanecía cerrado varios días, el incremento de porteadores estaba más que claro y así se producía. Sin embargo, el ‘Tarajal II’, después de su primer cierre por motivo festivo, el anterior se debió a la clausura por parte de las autoridades españolas tras los primeros días debido al efecto llamada de porteadores, no ha cumplido con este mandamiento. Desde primera hora de la mañana se veía que la tranquilidad iba a ser el efecto dominante. Una prueba clara estaba que a las 08.30, cuando en otra época ya podían ser varios centenares los camelos que habían entrado en nuestro país, nada más que se habían repartido 90 tarjetas.

Unas tarjetas que han vuelto a ser cambiadas por parte de la Delegación del Gobierno y que continuarán con la sustitución en cuanto se detecte que han podido ser falsificadas. Y es que durante las dos primeras semanas de funcionamiento de las mencionadas tarjetas, antes del cierre por Semana Santa, se llegaron a vender las mismas hasta por 20 euros e incluso los propios vigilantes de seguridad han llegado a retirar varias decenas de falsificaciones, porque la copa era demasiado burda.

Los primeros porteadores comenzaron a pasar pasadas las 09.00 de la mañana, pero lo cierto es que había pasado treinta minutos y cuando la entrada ya tenía casi 1.000 entradas, las salidas no llegaban todavía a las 200. Mujeres y hombres permanecían sentados en el suelo en las proximidades de la zona de la antigua salida del ‘Biutz’ esperando a que les fuera haciendo los bultos. Ante la escasa salida, por parte de nuestro país se decidió cerrar la puerta de entrada sobre las 10.00 horas. Se apuntaba a que no merecía la pena que se siguiera acumulando gente si al final no iban saliendo. Lo cierto es que poco a poco, a medida que avanzaba la mañana, los porteadores ya iban saliendo.

Al final, cuando por parte de Ceuta se decidió cerrar la salida de porteadores, alrededor de las doce y media de la mañana, la diferencia en el número de tarjetas era de unas diez, detectándose más de 1.400 porteadores con sus mercancías con destino a Marruecos.

A lo largo de la mañana también hubo varios rumores de que por parte de los aduaneros marroquíes se continuaban requisando los bultos que llevaban ropa de marca, circunstancia que hace unas tres semanas aproximadamente produjo un gran revuelo en Marruecos, con el asalto incluído al almacén donde se encontraban los fardos que se habían incautado.