Unos 500 subsaharianos han podido cruzar la valla esta madrugada, corriendo después por las calles de la ciudad en dirección al CETI.

Por el camino la Policía Nacional les iba acompañando mientras los jóvenes gritaban y expresaban su alegría por toda la ciudad.

Al CETI han ido llegando y es ahí en donde se han encontrado con amigos que llevaban ya meses en el campamento. La Policía los ha ido acumulando en la entrada al centro de estancia hasta la llegada de la Cruz Roja para que compruebe su estado de salud.

Fuentes oficiales aún no han hablado sobre este asunto.