• Carreira prevé llevar a Pleno este mes la nueva Ordenanza de Residuos, que las prohibirá a partir de finales de este año

Los establecimientos comerciales de Ceuta estarán obligados en pocas semanas a cobrar a sus clientes “un precio mínimo de 10 céntimos de euro” por cada bolsa de un solo uso de plástico no biodegradable que necesiten para llevar sus compras. El consejero de Medio Ambiente, Emilio Carreira, piensa llevar al Pleno este mes la nueva Ordenanza de limpieza y residuos para que sea aprobada inicialmente, con lo que en febrero podría recibir el visto bueno definitivo de la Corporación para que entre en vigor en marzo si nada se tuerce.

En el borrador de la nueva norma se establece que ese precio mínimo de 10 céntimos por bolsa de plástico podrá mantenerse de forma “transitoria” hasta final de año.

A partir del 1 de enero de 2018 quedará totalmente “prohibida” la distribución comercial y la entrega de bolsas de un solo uso de plástico no biodegradable. Incumplir esta directriz será considerado infracción “muy grave” y, como tal podrá sancionarse con multas desde 1.500 hasta 3000 euros.

Desde esa fecha los comercios solo podrán repartir bolsas biodegradables o reutilizables (de tela, de papel o cartón, de rafia o similar) y tendrán que cobrar al menos 5 céntimos de euro (IPSI incluido) por cada una.

La Ciudad quiere, de esta forma,  “alcanzar los objetivos del Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos (PEMAR) en cuanto a la reducción de las bolsas de plástico comercial de distribución de un solo uso no biodegradable”.

Limitar y terminar prohibiendo su reparto es solo una de las medidas que contempla el texto para “mejorar la limpieza de la ciudad, su calidad ambiental y una efectiva prevención en materia de residuos que permita la disminución de la cantidad de residuos que se generen, fomentado la reutilización de los productos o alargando la duración de su vida útil, y la reducción de los impactos adversos sobre el medio ambiente y la salud humana de los residuos generados”.

También prevé “fomentar la colaboración entre instituciones público-privadas para la prevención, divulgación y mejora del medio ambiente”; promocionar campañas de educación ambiental, especialmente dirigida a los escolares”; impulsar acuerdos con comercios e industrias y entidades o asociaciones; fomentar el uso del papel reciclado en la Administración; y promover “la reutilización de productos”.

En paralelo, la Consejería de Medio Ambiente quiere actuar sobre la generación residuos en la Feria de agosto, Semana Santa, Navidad y la Pascua musulmana del Sacrificio para reducirlos.

Deberes ciudadanos

La ciudadanía quedará obligada por la Ordenanza a “reducir el volumen” de sus residuos para  “aprovechar al máximo la capacidad de las bolsas y contenedores”, así como a “separar los residuos y depositar los mismo en los contenedores o puntos de recogidas establecidos.

También se considera “obligación” para toda la población “cumplir con los horarios de depósito y entrega de residuos” y “comunicar a la Ciudad o a los agentes de la autoridad la existencia de residuos abandonados en la vía o espacios públicos tales como vehículos, muebles, animales muertos, residuos de construcción y demolición, etcétera”.

Tras la polémica sobre la recogida de basuras dentro de acuartelamientos militares, la nueva norma regula que “los organismos y entidades públicas que dispongan de recinto cerrado, así como las urbanizaciones privadas, deberán sacar los contenedores a la vía pública para su recogida por el servicio público en las horas y lugares establecidos por la Ciudad, salvo autorización expresa de la propiedad que permita la entrada de los servicios de recogida de residuos y el vehículo recolector pueda acceder a los mismos sin obstáculos”.