• El caso ha sido detectado en las 317 viviendas de Loma Colmenar, pero no se confirma aún si hubo cobro

Las 317 VPO de Loma Colmenar parecen no escapar de la polémica. A la detección de algunas obras ilegales en el interior de casas se añade ahora la constatación de que una de las viviendas ya adjudicada está siendo ocupada por otra persona. De hecho, la Policía Local, encargada de estas comprobaciones, ha realizado el oportuno informe que ha trasladado a Emvicesa en el que se hace constar que en una de las casas de las que resultó adjudicatario un hombre está residiendo una mujer con la que no se ha demostrado que existan vínculos concretos, al menos ante Emvicesa, con el peso suficiente. Esto es motivo ya para iniciar un expediente en el que se estudie lo ocurrido, que puede terminar en la retirada de la casa por no estar siendo usada por la persona a la que le correspondía.

Una vez detectado este hecho queda mucho por comprobar, por ejemplo si existe o no un alquiler fantasma, es decir, si las personas que están residiendo en la casa han pagado o no por estar allí, algo que no ha sido confirmado.

Emvicesa ha reseñado que hoy por hoy todas las casas están ya adjudicadas a los que las debían recibir sin que exista ninguna vivienda vacía, por lo que se está vigilante a cualquier caso anómalo que pueda producirse en todas ellas.

Apoyo a Plena Inclusión

Por otro lado, Plena Inclusión, que estaba preparando la casa que les habían adjudicado para convertirla en piso tutelado, presentó denuncia por la ocupación ilegal de su vivienda el pasado 31, trámite necesario para que pueda personarse en el procedimiento judicial que se inicie para retirar de la casa a los ocupas. Emvicesa, tras conocer lo ocurrido, ha mostrado su colaboración en la entrega de cualquier tipo de documentación que sea requerida por la entidad social.

Como ya se informó en anterior edición, la casa adjudicada a Plena Inclusión fue ocupada por una pareja que accedió a su interior rompiendo la cerradura. Desde Acemsa se dio orden de corte del agua, aunque posteriormente rompieron los contadores de la comunidad para seguir disponiendo de este suministro, por lo que se les denunciará por este hecho. Así también se ha dado orden de que se les corte la luz para forzar así salida.

Las personas que han usurpado el inmueble de Plena Inclusión dicen que pagaron a otra persona por entrar en la casa, algo que no se ha podido demostrar que sea cierto. Emvicesa ha mostrado su intención de colaborar en lo que necesite Plena Inclusión para recuperar su vivienda adjudicada de manera legítima.

La necesidad de un piso tutelado es clave para el desarrollo de la actividad de esta entidad que confía en que pronto se olvide lo que se ha convertido en una auténtica pesadilla.