La playa de Benítez, en su zona más próxima a la desaladora, empieza a recuperar poco a poco su imagen habitual después del desmantelamiento del asentamiento de inmigrantes que durante días ha ocupado buena parte del arenal.
Durante la mañana de este martes, los servicios de limpieza han trabajado sin descanso para retirar los restos de las numerosas chabolas y los objetos acumulados durante el tiempo que estas personas permanecieron en la zona.
Adiós a las casetas
Quienes habían hecho de la playa su casa ya no están. También han desaparecido las casetas que levantaron con los materiales que encontraban en el entorno. Cartones, mantas, palos, hierros y todo tipo de elementos fueron utilizados para construir refugios improvisados que ahora han quedado atrás.
Tras el traslado de los inmigrantes al espacio de acogida habilitado en Loma Colmenar, los servicios de limpieza se pusieron manos a la obra.
El objetivo: devolver al arenal la apariencia que tenía antes de la instalación del asentamiento.
Muchos trabajo por delante
Este mediodía, el cambio ya era visible. La escollera aparecía mucho más despejada y buena parte de los residuos que se encontraban repartidos por la zona habían sido retirados.
Sin embargo, todavía quedaba mucho trabajo por delante debido a la enorme cantidad de basura acumulada.
Una excavadora para retirar kilos de residuos
El dispositivo desplegado para limpiar la playa ha contado con numerosos operarios. A pie, con cepillos, recogedores y rastrillos, los trabajadores han ido retirando los residuos que quedaban sobre la arena mientras una máquina excavadora se encargaba de mover grandes cantidades de basura.
La maquinaria depositaba directamente los residuos en los contenedores, que se llenaban con rapidez.
En algunos momentos, la cantidad de desperdicios era tal que parte del material caía fuera, obligando a los operarios a intervenir para recogerlo y evitar que volviera a quedar esparcido.
Un sinfín de objetos
Mantas, hierros, cartones y otros elementos utilizados durante los días de permanencia en la playa han ido saliendo de la zona.
Entre los objetos encontrados también había elementos más llamativos, como una piscina de bebé, además de numerosos enseres que habían quedado abandonados tras el desmantelamiento.
El arenal todavía necesita una limpieza más profunda. Los trabajadores continúan actuando sobre distintos puntos de la playa para retirar los restos que permanecen tanto sobre la arena como en las zonas próximas a la escollera.
La Policía Nacional brinda seguridad
La actuación ha obligado a mantener un dispositivo de seguridad. La Policía Nacional se ha desplegado en el entorno para garantizar la seguridad de los trabajadores durante las labores de limpieza y controlar los accesos.
Durante este mediodía, el acceso a la playa permanecía restringido. Las personas que se acercaban a la zona no podían bajar al arenal mientras continuaban los trabajos.
La imagen de Benítez ha cambiado en pocas horas, aunque todavía quedan residuos por retirar y zonas que requieren una actuación más profunda.
El objetivo de los servicios de limpieza es completar la retirada de todos los restos y dejar la playa en condiciones para recuperar su uso habitual.
Temor entre los vecinos
Entre los vecinos que pasaban por las inmediaciones, la preocupación era otra. Algunos mostraban su temor a que todo este esfuerzo termine siendo temporal y que, con el paso de los días, el asentamiento pueda volver a formarse en la zona.
La limpieza continúa mientras la playa trata de recuperar su aspecto habitual después de varias semanas en las que este espacio se convirtió en la casa de cientos de personas.





