El FC Barcelona decidió no sumarse con su camiseta a la iniciativa de apoyo a Ceuta durante el partido que disputó el pasado domingo frente al Levante en el Ciudad de Valencia. Su presidente, Joan Laporta, ha explicado ahora las razones de esta decisión y ha situado la libertad de expresión como uno de los argumentos principales.
La cuestión ha cobrado protagonismo después de que otros equipos sí participaran en la iniciativa promovida por la Asociación Valenciana de Empresarios, mientras que varios jugadores del Real Madrid, entre ellos Kylian Mbappé y Vinicius, también protagonizaran diferentes gestos durante el partido ante el Elche.
El Barcelona deja la decisión en manos de sus jugadores
Laporta ha defendido que el club no quiso utilizar su imagen institucional para participar en este tipo de mensajes y apostó por mantener libertad para que cada futbolista pudiera decidir cómo actuar a título personal.
"El club se posiciona defendiendo la libertad de expresión", explicó el presidente azulgrana antes del partido contra el Racing, en el que el Barcelona terminó imponiéndose por 7-2.
Laporta considera además que la combinación entre deporte y política puede generar controversia, motivo por el que el Barcelona habría optado por no implicarse directamente en determinadas manifestaciones.
"Que cada uno haga lo que crea que tenga que hacer. Respetamos todo tipo de actos que se están haciendo", señaló.
El dirigente añadió que los futbolistas pueden expresar sus opiniones de manera individual, siempre que no lo hagan utilizando al propio club como vehículo. "Dejamos libertad a nuestros jugadores para hacer de forma privada, sin utilizar el club, estas manifestaciones", afirmó.
La polémica de la estelada también aparece en la entrevista
Durante sus declaraciones, Laporta también abordó otra polémica reciente relacionada con símbolos políticos y deportivos, en este caso la estelada y los incidentes registrados posteriormente en el Camp Nou.
El presidente del Barcelona aseguró que "no se tiene que normalizar lo que pasó" y recordó que el club contactó con el socio que recibió agresiones.
Al mismo tiempo, defendió que símbolos como la senyera, la estelada o la bandera del Barça puedan mostrarse con normalidad. Su postura, según explicó, pasa por respetarlos siempre que no incorporen mensajes de odio.
“Mientras no exprese odio, creo que se tiene que respetar”, concluyó Laporta.