Ceuta está viviendo una situación sin precedentes que, entre otros ámbitos, también está afectando a la salud mental de toda la ciudadanía.
Al percibir esto, Isabel Morales, psicóloga caballa, ha puesto en marcha una iniciativa con la que pretende que todos entendamos cómo nos estamos sintiendo y también dar ciertas pautas o guías para poder prevenir esta situación tan traumática.
Concretamente, se trata de una charla coloquio que ha denominado ‘Para para respirar’, y celebrará de forma totalmente gratuita este viernes a las 18.00 horas en la Biblioteca Adolfo Suárez.
Antes de eso, hemos hablado con ella para entender cómo estamos gestionando esta crisis y qué pretende lograr con esta actividad.

–¿Cómo surgió la idea de hacer esta charla?
–Lo primero, del enfado que me provocó como psicóloga y ciudadana de Ceuta y ver cómo había personas que venían desde fuera a decirnos cómo teníamos que sentirnos.
Luego, esto se unió a la sensación del malestar que veía en la población cuando comencé a trabajar en mis pacientes. Sobre todo, en personas que habían hecho un gran avance y habían tenido ciertos retrocesos emocionales. Eso no significa que estén volviendo atrás, sino que se estaban adaptando a estas circunstancias y lo estaban viviendo desde el malestar.
“Al final esto no deja de ser una experiencia traumática y cuando nos enfrentamos a una experiencia traumática lo que ocurre es que nuestro cerebro nos secuestra.”
También hay personas que habían dejado medicación y habían vuelto a retomarla y los pacientes que son padres me contaban experiencias sobre sus hijos, sobre cómo estaban viviendo todo esto, y que la mayoría de niños estaban teniendo retrocesos evolutivos. Por ejemplo, había niños que se hacían pipí encima cuando ya habían dejado hace muchísimo tiempo de usar pañales.
Por otro lado, surgió de la necesidad que tuve por aportar algo a la población. Pensando un poco en qué podía hacer con todo esto, estuve pensando en quizás la asistencia gratuita, pero era inviable con el volumen de trabajo que tengo. Entonces, se queda una charla para orientarla en la validación y en la explicación sobre lo que nos estaba ocurriendo.
–En términos generales, ¿cómo percibe que la ciudadanía está gestionando esta crisis que estamos viviendo?
–En términos generales siento que la población está en una fase en la que está totalmente adaptándose a esto que ha ocurrido. Al final esto no deja de ser una experiencia traumática y cuando nos enfrentamos a una experiencia traumática lo que ocurre es que nuestro cerebro nos secuestra.
Es decir, nosotros tenemos una estructura en el cerebro que se llama amígdala, que es la alarma, por así decirlo, y esta es la que nos avisa de si hay peligros o no.
“Mi objetivo es intentar cubrir esta demanda que ha hecho la población.”
¿Qué está pasando? Que cuando nosotros percibimos que en una población de 80.000 habitantes entra casi el mismo número de personas, no de forma bélica, pero sí en un contexto de masa, lo percibimos como una alerta y como un peligro, aunque no vinieran con fusiles. Es una situación que el cerebro la traduce como peligrosa.
¿Qué pasa con esto? Que la amígdala se pone en funcionamiento y apaga toda nuestra parte racional, la que controla los impulsos, la parte de la atención y la memoria. Esto provoca que en la población estén habiendo sentimientos de miedo, sentimientos de ira y sentimientos incluso de asco porque estas emociones son las que se nos activan en un momento de crisis.

–¿Qué pretende lograr con esta jornada?
–El objetivo principal es que sea un espacio sin un debate político. Creo que es un momento en el que debemos centrarlo en hablar sobre cómo volver o intentar un poco gestionar todo esto, validar la sensación de angustia, de soledad, de abandono, de invalidación ante esta crisis…
Entonces, mi objetivo es intentar cubrir esta demanda que ha hecho la población.
–Un consejo rápido, ¿qué le diría a la ciudadanía para afrontar cada nuevo día?
–El tema de la afrontación creo que es algo muy primitivo y lo que voy a decirles son unas palabras de aliento. Y es que, debemos confiar en nuestro cerebro porque está preparado para cualquier tipo de crisis, ya sea esta o cualquiera.
“Esto no significa que tengamos que quitar importancia a lo que estamos sintiendo, pero sí creo que son unas palabras que al menos a mí sí me tranquilizan en el día a día frente a la situación que estamos viviendo.”
Hay que recordar que el ser humano se ha formado a lo largo de la historia ante situaciones como esta lo que pasa es que ahora mismo, en los tiempos que vivimos, una situación de estrés, sobre todo en Ceuta, que era una ciudad tranquila y un poco aislada del conflicto, no estamos acostumbrados, pero tenemos que confiar en que nuestro cerebro sí lo está y que estamos programados para sobrevivir ante esto.
Esto no significa que tengamos que quitar importancia a lo que estamos sintiendo, pero sí creo que son unas palabras que al menos a mí sí me tranquilizan en el día a día frente a la situación que estamos viviendo.
–¿Por qué deberíamos asistir a esta charla?
–Les diría que me parece muy interesante esta propuesta porque creo que es algo que la mayoría lleva reclamando durante mucho tiempo.
Creo que la salud mental es muy importante cuidarla y más en situaciones como esta. Es un momento y un espacio en el que voy a intentar que todos nos sintamos validados emocionalmente, que pueda explicar un poco cómo está funcionando nuestro cerebro y las emociones que estamos sintiendo e incluso dar ciertas pautas o guías para poder prevenir esta situación tan traumática.
Creo que es un momento en el que hay que aprovechar que es de forma gratuita y que también está orientado a esas personas que a lo mejor no pueden ahora mismo permitirse en sí una terapia.
Al final esto no va a cubrir para nada lo que es un proceso terapéutico, pero sí que mi objetivo es un poco poder resolver ciertas dudas que tengan sobre cómo se están encontrando.







¿ Ese peligro o inseguridad es objetivo o subjetivo?. Habría que preguntarle a Marlaska. Pero vamos, que tampoco hace falta hacer una carrera para darse cuenta de que en nuestros cerebros se ha activado peligro objetivo.