La crisis en Ceuta no solo está afectando a nuestra ciudad, también a personas como Inmaculada, madre de uno de los reclusos españoles en prisiones marroquíes, que, en nombre de todas las familias afectadas, sigue luchando por trasladar a su hijo y al resto de presos en Marruecos a prisiones españolas.
Si la situación para estas familias ya era complicada, ahora, con la crisis que afronta la ciudad y la tensión política entre Marruecos y España, se ha vuelto desesperante.
Alrededor de 20 familias se han visto afectadas por esta paralización burocrática, que ya venían denunciando y que ahora ha empeorado. Un bloqueo con el que llevan luchando meses y ante el que han movilizado todos los recursos posibles para intentar que avance.
Todas estas familias se encuentran en la misma situación: la documentación para el traslado está completa, salvo un último trámite, la firma del fiscal marroquí en el documento de aduanas, un requisito imprescindible para poder ejecutar el traslado a España.
Inmaculada, cuyo hijo lleva dos años en una cárcel de Tetuán, explica que hay otros españoles que acumulan hasta cinco años de prisión en Marruecos. Para las familias, asegura, la espera se ha convertido en “una agonía para ellos y para las familias”.
Su situación ha empeorado con la crisis
La paralización burocrática que estas familias llevan meses intentando acelerar se ha visto agravada por la crisis que afronta ahora mismo Ceuta.
Las familias creen que la crisis y la tensión política han perjudicado los expedientes y consideran que algunos de ellos podrían encontrarse bloqueados. Inmaculada reclama que esta situación sea revisada con urgencia y apunta directamente a los procedimientos que, según asegura, permanecen pendientes en el Ministerio Fiscal de Rabat.
Para intentar desbloquearlos, las familias aseguran que han recurrido a movilizaciones, huelgas y recogidas de firmas, además de utilizar las redes sociales y otros canales para reclamar que sus expedientes avancen.
A pesar de las adversidades, las familias afectadas continúan su lucha y confían en que el ruido generado haga que, por fin, sean escuchadas. Personas como Inmaculada siguen al pie del cañón buscando dar visibilidad pública a una reivindicación que, según denuncian, no puede quedar en el olvido.

Las condiciones inhumanas en las que viven los presos españoles
Los familiares de los reclusos denunciaban en este periódico las condiciones “inhumanas” en las que vivían sus hijos, maridos, padres y hermanos en las cárceles marroquíes, con graves carencias en aspectos básicos como la higiene, la alimentación o la atención médica.
Esta meta común ha unido a cada vez más afectados. En sus comunicados subrayaban que “la falta de atención médica adecuada y el hecho de tener que comer y dormir en el suelo son solo algunos de los desafíos a los que se enfrentan” sus seres queridos.
Inmaculada, portavoz de varias de estas familias y madre de uno de los españoles encarcelados en Tetuán, explica que su hijo lleva dos años en una prisión marroquí, mientras que otros españoles se encuentran en esta situación desde hace hasta cinco años. Según relata, la espera para que los expedientes avancen se ha convertido en “una agonía para ellos y para las familias”.
“No están solos, pero sí abandonados”
Estas familias cargan a sus espaldas un peso difícil de aliviar. Conviven con un sentimiento de abandono por parte del Gobierno de España, al que piden ayuda desde hace meses. A este sentimiento se suma el dolor de tener a sus hijos, maridos o hermanos en Marruecos lejos de sus familias.
Ya dejaban claro en su movilización frente al Ministerio de Justicia del pasado 26 de junio que sienten que sus familiares “no están solos, pero sí abandonados”.
Durante la movilización pudieron escucharse mensajes como “Familias olvidadas”, “Nos tenéis abandonados” o “Basta ya de silencio, no tenemos miedo”, lemas con los que pretendían llamar la atención sobre una problemática que, a su juicio, sigue sin encontrar respuesta.
Ahora, además de reclamar que los expedientes sean desbloqueados, las familias piden que se revise con urgencia la situación y que el Gobierno les ayude a hacer efectivo el traslado de sus seres queridos a España.
Inmaculada resume así el sentimiento que mueve su lucha: “Ellos no son invisibles, son españoles y humanos”. A pesar de la incertidumbre, estas familias aseguran que seguirán buscando apoyo social e institucional hasta conseguir una respuesta y mantendrán viva su reivindicación mientras no llegue una solución.







DESDE TODA LA HUMANIDAD Y CORAZÓN POSIBLE, POR FAVOR QUE NO SE SUBAN AL CARRO.
SEGURAMENTE LA MAYORIA DE ESOS PRESOS HAN SIDO ENCARCELADOS POR TEMAS RELACIONADOS CON PASES DE INMIGRANTES ILEGALES, ASUNTOS DE DROGAS, LANCHAS, PERTENECER O TRABAJAR PARA BANDAS DE NARCOTRAFICANTES, BLANQUEO DE DINERO DEL HACHIS, ETC, ETC.
¿PUES QUE LE VAMOS A HACER?. A LO HECHO...PECHO.
CEUTA TIENE AHORA OTROS PROBLEMAS MUCHOS MÁS IMPORTANTES.
DEJADNOS EN PAZ.
No haberse metido en líos de droga, narcotraficantes.