Nos gustaría trasladar, a través de este comunicado y de forma anónima, nuestra situación como trabajadores de Vivanta en Ceuta, ante los acontecimientos que estamos viviendo tras el cierre repentino de la clínica.
En primer lugar, queremos pedir disculpas a todos los pacientes que se han visto afectados por esta situación. Entendemos perfectamente su preocupación, su enfado y su impotencia, especialmente aquellas personas que tenían tratamientos empezados, citas pendientes o que habían depositado su confianza en nosotros para cuidar de su salud bucodental.
Queremos que sepan que nosotros también estamos sufriendo las consecuencias de todo lo ocurrido. Los trabajadores no somos responsables de esta situación. Somos profesionales que hemos acudido cada día a nuestro puesto de trabajo, que hemos atendido a nuestros pacientes con dedicación y que, de un día para otro, nos hemos encontrado con la clínica cerrada y enviados a casa, sin saber qué iba a ocurrir con nuestros puestos de trabajo ni con nuestro futuro laboral.
No sabíamos que el cierre se iba a producir de esta manera y tampoco hemos tenido la oportunidad de prepararnos para una situación así. Nos encontramos en una situación de incertidumbre, con familias, responsabilidades y obligaciones económicas que no desaparecen porque una empresa decida cerrar sus puertas.
Además, queremos trasladar nuestra preocupación porque nos hemos quedado sin trabajar y sin cobrar, sin tener certezas sobre cuándo se resolverá nuestra situación ni qué va a pasar con nuestros derechos laborales.
También queremos expresar, con mucho respeto, que algunos trabajadores estamos atravesando momentos especialmente difíciles debido a la presión, el acoso y las amenazas que estamos recibiendo a raíz de esta situación. Entendemos perfectamente la desesperación, el enfado y la frustración de los pacientes, porque sabemos que muchos se sienten perjudicados y sin respuestas. No cuestionamos su derecho a reclamar ni a exigir soluciones. Sin embargo, queremos recordar que los trabajadores tampoco tenemos esas respuestas y que no somos responsables de las decisiones tomadas por la empresa.
Pedimos comprensión y respeto, porque nosotros también estamos sufriendo las consecuencias de lo ocurrido y no es justo que, además de afrontar la incertidumbre laboral y económica, tengamos que vivir situaciones de intimidación o amenazas.
Nos duele especialmente que los pacientes puedan pensar que los hemos abandonado o que no nos importa lo que está sucediendo. Nada más lejos de la realidad. Detrás de cada tratamiento hay profesionales que han dedicado su tiempo, esfuerzo y cariño a sus pacientes. Nosotros también estamos viviendo esta situación desde la impotencia, porque nos gustaría poder darles respuestas, soluciones y continuidad a sus tratamientos, pero lamentablemente no está en nuestras manos.
Queremos que la ciudadanía de Ceuta conozca también la otra cara de esta situación: los pacientes han quedado desatendidos, pero los trabajadores también hemos quedado desamparados. No somos responsables de las decisiones empresariales y, sin embargo, estamos pagando las consecuencias de ellas.
Solo pedimos que se respeten nuestros derechos, que se nos dé una respuesta clara y que no se olvide que detrás de esta empresa hay trabajadores, familias y personas que llevan años desempeñando su labor con profesionalidad.
A nuestros pacientes, queremos decirles que sentimos profundamente todo lo que está ocurriendo. Nunca quisimos que esta situación terminara así. Gracias por la confianza que habéis depositado en nosotros durante todos estos años.
No queremos enfrentarnos a nuestros pacientes. Queremos que entiendan que estamos en el mismo lado: somos personas afectadas por una situación que no hemos provocado y que también estamos pagando sus consecuencias.
Pedimos que se escuche también la voz de los trabajadores de Vivanta en Ceuta. Nosotros también somos afectados y nuestras familias también están sufriendo esta situación.







Tenéis todo mi apoyo y solidaridad,yo estaba en la de la plaza azkarate y siempre se han portado bien conmigo y mi familia,y eso que mi mujer y mi hijo se han quedado a mitad de la ortodoncia,no tenéis ninguna culpa,( ánimo prima,todo saldrá bien y recuperes vuestro trabajo)
Lo correcto es decir que se veía venir. El sistema comercial empleado era de los ochenta: coger muchos pacientes para cobrar por adelantado y crear un tapón que congestiona el sistema. Aparte, los dueños de la empresa son unos pájaros que llevan tiempo en el radar de la justicia.
Bueno lo de dedicación........Mas bien parecia que estabais haciendo un favor.A mi hijo le habéis reventado la boca.
No me extraña se veia venir,pq cada vez el servicio era peor ,no cumplian con la agenda pq cada vez cogian mas pacientes y eran menos empleados,como usuario para pedir una cita por teléfono era una odisea,tenias q bajar personalmente,luego te daban una hora y entrabas 1 hora después...cuando se ven esas carencias mes tras mes,al final pues pasó lo q debia pasar,q cierran y hasta luego