La polémica vuelve a servirse a la hora de la cena a los militares en Ceuta. Ni 24 horas después de que El Faro recogiera el malestar de efectivos destinados en distintos cuarteles por el aspecto y la cantidad de la comida, nuevas imágenes vuelven a mostrar algunos de los menús que reciben los militares.
En esta ocasión, uno de los platos corresponde a una cena de esta misma semana. El menú está compuesto por una sopa o puré, una pequeña ensalada de zanahoria, una naranja y, como ración de carne, dos alitas de pollo, de acuerdo con la fotografía. La cena se completa con un refresco de Cola de La Casera.
Dos alitas de pollo
La cantidad de pollo vuelve a ser uno de los aspectos que más llama la atención a los militares, a tenor de la fotografía a la que ha tenido acceso El Faro. Dos alitas constituyen la ración de carne del menú que se muestra, algo que ha provocado comentarios entre los efectivos.
“Esto no ha hecho más que mejorar”, señala uno de ellos con evidente ironía al referirse a la evolución de la comida de los militares.
Desde el entorno de los efectivos consultados se insiste en que las imágenes no corresponden a un montaje ni son fake, sino que muestran una cena servida durante esta semana.
“Esta bazofia”

Otra de las fotografías, correspondiente a un menú anterior, vuelve a mostrar un plato compuesto por sopa, lo que parecen filetes y un acompañamiento que se asemeja a zanahoria o algún tipo de verdura cortada en pequeños dados.
La imagen ha vuelto a provocar indignación entre los militares que han trasladado su malestar por la alimentación recibida durante sus servicios.
“La cena de esta noche de los militares en Ceuta, primero se les apedrea, luego se les da de comer esta bazofia”, es el comentario de los militares la fotografía.
La comida de los efectivos desplegados vuelve así a quedar bajo el foco después de las imágenes difundidas por este periódico sobre pescado con escamas, acelgas que parecían algas, alimentos resecos y raciones consideradas insuficientes.
Malestar entre los efectivos
Las nuevas fotografías alimentan una polémica que los propios militares destinados en Ceuta consideran que no es nueva. El problema, explican, no se limita únicamente al aspecto de los platos, sino también a la cantidad de comida que reciben después de jornadas de servicio prolongadas.
La sucesión de imágenes vuelve a abrir el debate sobre la comida de los militares en Ceuta, especialmente en un contexto de despliegues y servicios que están suponiendo un importante desgaste para los efectivos.






