Hay rescates que quedan grabados para siempre. El del pasado domingo 13 de septiembre fue uno de ellos. Francisco Javier Arias Madrid, guardia civil navarro que durante 20 años hizo de Ceuta su casa y actualmente forma parte del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM), participó junto a sus compañeros de la Unidad Aérea de Granada en una intervención que terminó salvando la vida de una joven de 33 años.
Inma había acudido con su novio, Juanjo, de 39 años, a realizar la ruta del río Borosa. Llegaron alrededor de las 11:00 horas y durante las primeras dos horas todo transcurrió con normalidad. Hasta que, sobre la 13:15 horas Inma comenzó a encontrarse mal.
"No sabíamos que estaba embarazada"
“Yo pensaba que era un simple retortijón. Ninguno de los dos sabíamos ni que estaba embarazada ni lo que pasaba”, relató Juanjo.
Decidieron esperar para comprobar si se encontraba mejor. Pero cuando intentaron regresar hacia el coche, la joven se desplomó. Se desmayó y perdió el conocimiento.
Unas personas que se encontraban en la zona ayudaron a Juanjo a levantarle las piernas y colocarla en una posición adecuada.

Se desmayaba una y otra vez
El problema se repetía cada vez que intentaban incorporarla. Inma volvía a desmayarse.
Mensajes de auxilio y una espera angustiosa
La pareja iba acompañada por otra pareja que había conocido durante la ruta. Fueron ellos quienes terminaron dando la voz de alarma, porque en aquella zona apenas había cobertura y la situación de Inma empeoraba.
Juanjo intentó conectarse por vía satélite con sus teléfonos y comenzó a mandar mensajes a familiares y amigos. “Socorro”, escribió, desesperado, mientras permanecía junto a su novia.
Cuando la otra pareja regresó y encontró a Inma tendida en el suelo, Juanjo pidió ayuda. “Hazme el favor y llámame a emergencias porque la veo muy mal”, le dijo al joven.
Una espera eterna
La espera se hizo eterna. Inma tenía los labios blancos y Juanjo comenzó a comprender que aquello era mucho más serio de lo que habían imaginado.
Pasaron las horas hasta que apareció el helicóptero. La tripulación estaba formada por la Brigada David Fernández, el Cabo 1º Juan José Pareja, el guardia civil Víctor Sánchez y Francisco Javier Arias Madrid.
Un rescate milagro

Según explica Juanjo, el helicóptero no había sido enviado inicialmente para ellos. El aviso correspondía a otro rescate, debían ir a recoger a un fallecido, pero las coordenadas de la pareja aparecieron durante la intervención y uno de los integrantes del equipo conocía la zona.
Cuando se disponían a recoger un cuerpo sin vida le salvaron la vida a otra persona, una joven en situación crítica, Inma.
"Pedí que no me separaran de ella"
“Pedí que no me separaran de ella”, cuenta que le insistió a Francisco Javier Arias Madrid cuando la subieron al helicóptero, y así lo hicieron. Bajaron también a por él, lo subieron al helicóptero y juntos emprendieron el camino vía aérea hasta el hospital.
Juanjo recuerda que tenía a Inma tumbada sobre él cuando escuchó el helicóptero aproximarse. “Isma, vienen a por nosotros, nos vamos ya de aquí”, le dijo.
"La estamos perdiendo"
Los agentes llegaron hasta ellos y comprobaron rápidamente el estado de la joven. Uno de los guardias civiles bajó para valorar la situación, mientras Arias Madrid se encargó de subirla al helicóptero.
Fue en ese momento cuando Juanjo escuchó unas palabras que todavía recuerda con angustia: “Oye, compañero, vámonos ya porque la chica se está muriendo, se nos está yendo”.
“Ahí ya supe la gravedad de la situación”, dijo Juanjo con palabras sollozas.
Intervenida de urgencia
Inma fue trasladada inicialmente a Cazorla, donde consiguieron estabilizarla. Después fue llevada al Hospital San Juan de la Cruz de Úbeda, donde tuvo que ser intervenida de urgencia.
Allí descubrieron que sufría una hemorragia interna debido a un embarazo ectópico. La joven estaba embarazada, algo que ninguno de los dos sabía.
Necesitó cinco bolsas de sangre y permaneció una noche en la UCI. El lunes pasó a planta y el 17 de septiembre recibió el alta hospitalaria, pudiendo regresar junto a Juanjo a Málaga, donde ambos viven.
"Un milagro"
Para su novio, el desenlace solo puede calificarse de una manera: un milagro.
“Se me iba”, recuerda. Y por eso ha querido agradecer especialmente a todos los integrantes del operativo que hicieron posible que Inma regresara a casa.
La pareja prepara ahora una carta de agradecimiento dirigida al grupo de rescate. Juanjo e Inma quieren que sepan que su rápida actuación marcó la diferencia entre una tragedia y poder volver juntos a Málaga.
Salvando vidas
Tras dejarlos a salvo en Cazorla, la tripulación volvió al servicio. Allí les esperaba otra emergencia: un hombre había caído desde unos 30 metros.
Para Juanjo, aquel helicóptero que apareció cuando las fuerzas empezaban a agotarse significó mucho más que un rescate: fue la oportunidad de seguir teniendo a Inma a su lado, “un milagro”, reiteró.






