• Contacto
  • Vuelos
  • Sorteo Cruz Roja
  • COPE Ceuta
  • Portal del suscriptor
martes 3 de noviembre de 2026   
El Faro de Ceuta
  • Sucesos
  • Tribunales
  • Política
  • Frontera
  • Educación
  • Sociedad
    • Sociedad caballa
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
    • Editorial
    • Cartas al director
    • Colaboraciones
    • Viñeta
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Tribunales
  • Política
  • Frontera
  • Educación
  • Sociedad
    • Sociedad caballa
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
    • Editorial
    • Cartas al director
    • Colaboraciones
    • Viñeta
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Ceuta
Sin resultados
Ver todos los resultados

La casa encendida

Por Silvia Perdiguero
19/04/2013 - 09:01
Compartir en WhatsappCompartir en Facebook

Algo inquieto, he agarrado el teléfono y, tras marcar los números adecuados, he dejado dicho a mis familiares, amigos y novietas en cada puerto, que cuando salgan de casa dejen, como hiciera el sublime Luis Rosales, la casa encendida pues, de lo contrario, a la vuelta del trabajo, de comprar pan o de sacar al perro a pasear y hacer sus necesidades, pudieran encontrarse con la desagradable sorpresa de ver la vivienda okupada e incluso decorada con pintadas nazis–progres, la cerradura cambiada y, si ésta es su casa, que le jodan porque la Junta de Andalucía me ampara.
La casa encendida para que los canes adiestrados de colmillo afilado por el Régimen no ladren tras husmear el cuerpo del delito: vivienda desocupada, para los pobres. Sin importar un pimiento que, con el sudor de su esfuerzo o el regalo del padre fallecido, esas cuatro paredes, ese techo blanco y ese patio andaluz le pertenezca con todas las de la Ley.
Al carajo las reglas, que es época de saquear los supermercados amedrentando a las pobres cajeras, tiempo de expropiación (de robar, de mangar, de birlar: llámenlo como deseen) porque el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha aprobado finalmente el decreto sobre la función social de la vivienda, concebido como un “plan de choque para frenar la sangría social que suponen los desahucios”, ha explicado la muy lúcida y bondadosa consejera de Fomento y Vivienda, Elena Cortés, de Izquierda Hundida, perdón Unida, no sin dejar, a modo de regalo, una grosera risotada ante los periodistas presentes, es decir, ante los andaluces.
Más allá de crear un peligrosísimo precedente, y máxime en los tiempos actuales donde la pobreza, los rencores y la incultura del pueblo son la mezcla perfecta para que los caldos de cultivo de las Guerras Civiles tomen color, olor y sabor, la medida aprobada en Andalucía, comunidad siempre a la vanguardia de las estupideces, no hace sino verificar definitivamente la sospecha (es decir, certidumbre) que desde hace lustros tiene buena parte de la sociedad ilustrada de España: ese trozo de país, ese Sur de días azules y soles de mi infancia, ese modelo socialista que otrora fue al menos una interesante utopía ha derivado indefectiblemente en una vulgar, infame y absurda copia de la Cuba del dictador Fidel Castro.
La casa encendida que viene el ‘Estado Andaluz’, llama a la puerta haciendo chocar los nudillos, o dándole al timbre o a grito pelado, y si nadie asoma la patita, se ha quedado usted sin propiedad y lo que se quita, quita, Santa Rita, no se devuelve. Parece mentira, y acaso pesadilla y final de un mal cuento, que en una sociedad de un país de Europa ya con un largo recorrido en democracia, haya un enclave en el que los ciudadanos no puedan vivir en libertad y tengan que dar cuenta a los gobernantes de todos lo pasos dados. Una jodida dictadura, como la Cuba de Castro; como la España de Franco. Y la consejera Cortés, a risotadas. En lugar de idear un plan verdaderamente eficaz y justo que combata la actual crisis que azota a Andalucía, lejos por tanto de cumplir con su obligación para paliar la tremenda ineptitud del Régimen cubano–andaluz, de la que asimismo es juez y parte, se congratula por expropiar los bienes del ciudadano y, para colmo, se permite, a modo de despedida, obsequiarnos con una media verónica a lo Curro Romero, con un guiño de poeta andaluz: “La normativa tiene garantía jurídica plena como la luna llena”.

Contenido relacionado

Estos son los comercios de Hadú incluidos en el reparto de ayudas por las obras

Estos son los comercios de Hadú incluidos en el reparto de ayudas por las obras

hace 8 minutos
Comunicado dirigido a la ONG Luna Blanca

Comunicado dirigido a la ONG Luna Blanca

hace 18 minutos
Un espacio impreciso entre guerra y paz que intrinca su identificación

Un espacio impreciso entre guerra y paz que intrinca su identificación

hace 53 minutos
Ceuta confirma oficialmente sus festivos locales para 2027

Ceuta confirma oficialmente sus festivos locales para 2027

hace 1 hora
La Compañía Expedicionaria de Transmisiones IV del Sáhara

La Compañía Expedicionaria de Transmisiones IV del Sáhara

hace 1 hora
Sentirse filósofo

Sentirse filósofo

hace 1 hora
  • Grupo Faro
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal – Protección de datos
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • Política editorial
  • Términos de uso

Grupo Faro © 2026

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Tribunales
  • Política
  • Frontera
  • Educación
  • Medioambiente
  • Sociedad
    • Sociedad caballa
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
    • Editorial
    • Cartas al director
    • Colaboraciones
    • Viñeta

Grupo Faro © 2026