Lo que era una noche de fiesta acabó en pesadilla para un grupo de jóvenes en el Poblado Marinero, en Ceuta. Lo que comenzó como una discusión y varios roces en el interior de uno de los locales de ocio de la zona terminó derivando, ya en la calle y de madrugada, en una pelea multitudinaria que obligó a intervenir primero a efectivos militares y posteriormente a la Policía Nacional.
Los hechos se produjeron después del cierre de uno de los establecimientos del Poblado. Varias jóvenes abandonaron el local acompañadas por un amigo cuando, a la altura de la zona del McDonald’s, se produjo un nuevo encontronazo con otro grupo de personas que se encontraba en las inmediaciones.
La situación pasó rápidamente de los insultos y amenazas a los golpes, generándose una pelea en plena vía pública ante la presencia de numerosas personas. La tensión fue aumentando mientras varios de los implicados continuaban enfrentándose pese a los intentos de terceros por separar a las partes.
Intervención de los militares
La presencia de efectivos del Grupo de Regulares en las inmediaciones permitió una primera intervención para intentar poner fin a la reyerta. Los militares dieron varias órdenes para que cesaran las agresiones, aunque algunos de los participantes habrían continuado enfrentándose.
La situación se complicó especialmente por la presencia de un grupo numeroso de personas alrededor de los actuantes. En medio del tumulto se produjeron nuevos forcejeos y agresiones, haciendo necesaria la solicitud de apoyo policial.
Hasta el lugar se desplazaron varias dotaciones de la Policía Nacional, que se encontraron con una situación especialmente tensa y con varios implicados manteniendo una actitud agresiva. Los agentes trataron inicialmente de separar a los participantes y controlar el perímetro para poder intervenir.
Varios detenidos y agentes heridos
La intervención terminó con la detención de varias personas, después de que algunos de los participantes presuntamente se resistieran a las actuaciones policiales e intentaran impedir que se practicaran los arrestos. Concretamente se detuvieron a 2 mujeres y un hombre.
Uno de los momentos más tensos se produjo durante la reducción de una de las detenidas, que habría ofrecido una fuerte resistencia a los agentes. En el forcejeo, uno de los policías sufrió una mordedura en el antebrazo, llegando a sangrar y necesitando posteriormente asistencia sanitaria.
Otra de las detenidas habría intentado acceder al perímetro establecido por los agentes para impedir la actuación policial y, durante el forcejeo, se produjo una lesión en la palma de la mano de uno de los policías. Finalmente, también fue reducida y detenida.
Una madrugada que acabó con intervención policial
La actuación permitió finalmente dispersar al grupo y recuperar la normalidad en el Poblado Marinero, después de unos minutos de gran tensión en una zona que a esas horas todavía concentraba a numerosos jóvenes.
Los hechos se saldaron así con 3 detenidos y agentes lesionados, además de las personas que resultaron afectadas durante la pelea inicial. Los arrestados quedaron a disposición de la Policía Nacional por su presunta implicación en los hechos.
La investigación deberá determinar ahora el origen exacto de la pelea y la participación concreta de cada una de las personas implicadas. Todo apunta a que el enfrentamiento comenzó después de varios incidentes previos entre los grupos y terminó escalando hasta requerir la intervención conjunta de militares y policías.







Cuantos habrán entrado para leer la noticia deseando de que hayan sido los inmigrantes pero no... lo siento pero no..
Es normal que los jóvenes, con el apasionamiento que les caracteriza, discutan, discrepen e, incluso, lleguen a las manos en algunas ocasiones. Esas cosas siempre han ocurrido. Lo que no es admisible es que alguien muerda en la mano a un policía que no hace otra cosa que cumplir con su deber y velar por la seguridad de los implicados en el conflicto -aun cuando alguno de ellos tuviese parte de responsabilidad en el inicio de la riña o hubiese mostrado una actitud pendenciera-. Espero que esta vez la cosa no se quede en una bondadosa reprimenda por parte del juez, sino que la autora del mordisco sea sancionada como se merece por resistencia a la autoridad y por lesiones. Esa conducta es intolerable e injustificable y ,por muy joven que sea, no cabe la mano blanda. Algunos que ya tenemos cierta edad recordamos ahora con agradecimiento a aquellos que en su día nos corrigieron o nos dieron una lección -y ojo, en ningún caso hago apología de la brutalidad policial, pero sí defiendo la firmeza a la hora de impomer la autoridad- gracias a la cual corregimos un rumbo muy equivocado. Aunque ya no existe esa mano dura en las dependecias policiales, espero que sí dé con un juez severo que le haga pagar las consecuencias de sus actos.
Hay gente que cree que llevando la pulserita y la bandera tienen inmunidad. Urgente que se vacune de la rabia el agente mordido y su pronta recuperación.