Me llegó a mis oídos y no daba crédito. Después de tantas lucha: una huelga de hambre, encierros, concentraciones, manifestaciones, huelgas, sentadas y acampadas en plazas públicas...me entero, de casualidad lo que sucede con los compañeros interinos de Melilla a la hora de elegir horario.
Llevo 35 años en la enseñanza y, cuando comencé a trabajar, los profes interinos éramos pura escoria: sin derecho a cobrar vacaciones, sin reconocimiento de trienios ni sexenios, sin poder realizar cursos convocados por la administración.
Llegaba el 13 de septiembre y no sabías nada: ni tu provincia, ni tu instituto, ni si trabajarías... Nada. (Hablo de Andalucía).
Llegabas y te encontrabas con un horario que asustaba al miedo; recuerdo que un año en Marbella entraba a las 8 de la mañana y salía a las 10 de la noche, otro curso tuve que dar Economía e Historia siendo de Filosofía, Otro, me cesaron porque tenían que recolocar a opositores que le ganaron un juicio a la administración.
Siempre me he dejado el alma luchando por los derechos de los trabajadores de la enseñanza, luchando contra los sindicatos aferrados a la administración, luchando contra los directores sátrapas que te veían por debajo del hombro al ser sustituto o interino, luchando contra los profesores funcionarios que nos te consideraban como la última mierda seca de su chiringuito.
Y ahora, ya funcionario, y pasados 22 años sigo dejándome la piel por los derechos de los currantes docentes, aunque soy consciente que la conciencia de clase brille por su ausencia en este trabajo.
Este año se incluye en el temario de Historia de la Filosofía a Hannah Arendt .Fue una de las pensadoras políticas más importantes. Sus obras muestran lo importante que es defender la democracia y los derechos humanos. Escribió sobre la "banalidad del mal", acostumbrarse a la injusticia, verla con normalidad, no reflexionar sobre ella, justificarla por el poder de unos sobre otros. El problema reside en no ser consciente de ello y no pararse a pensar por un instante por las repercusiones de las acciones que se repiten como los días de la semana o los meses del año.
Pues resulta que en algunos institutos de Melilla, en una lectura torticera y vergonzante de la ley, a la hora de elegir los grupos y los cursos en algunos institutos pasa lo siguiente:
Atendiendo la orden de prelación (prioridades o jerarquía para la elección de grupos y cursos), la ley establece que habrá ronda si no hay acuerdo entre los miembros de un Departamento. La Dirección Provincial de Educación en Melilla estableció que la ronda consistía en que el primero optaría por los grupos y cursos que le viniera en gana, el segundo actuaría de la misma manera... y así sucesivamente. Nunca se optaría por un grupo y un curso en rondas sucesivas. De esta forma, el último se quedaría con el resto (los grupos y cursos de más difícil desempeño que los otros profesores del Departamento no había elegido).
Al enterarme del atropello hablé con inspectores de Ceuta, antiguos Directores Provinciales y la alta inspección del Ministerio de Educación para aclarar el asunto.
La respuesta estaba clara; era un fraude de ley o una interpretación que va en contra del mismo espíritu de la ley.
Escribí a la Señora Directora Provincial de Educación de Melilla, en calidad de compañero y no obtuve respuesta. Un inspector de Melilla y un Director de instituto defendieron que la elección era "como se había hecho siempre", una patada en el culo al último en elegir.
Al parecer, y sin saber de qué manera, la noticia ha corrido por la ciudad autónoma con el sonrojo que debería causar la anterior interpretación. Y es más, en vez de plantearse lo sucedido se escuchan voces amenazantes: lo mismo no sacamos la plaza, eso se arregla nombrando a los interinos unos días después de la elección de horarios, etc
El miedo es subjetivo, como diría Marlaska; pero los interinos lo tienen por cualquier motivo objetivo: el tribunal de oposiciones, el malestar del Departamento o que a tu director se le hinchen los mofletes y haga encaje de bolillos para no sacar la plaza del que se atreve a denunciar.
¿Ningún funcionario se paró a pensar? ¿Banalidad del mal?, ¿insolidaridad a raudales?
¿Y ahora qué hacemos, Excelentísima Señora Delegada?
¿Qué han hecho los sindicatos?, ¿qué han hecho los inspectores?, ¿qué ha hecho el Ministerio de Educación?
Esperemos una rueda como Dios manda, una rueda que nos indique que no se pueden vulnerar los derechos de los trabajadores
Espero que en Delegación no se cante el "pío pío” que yo no he sido.
Rectificar es de sabios.






