El CN Caballa de Ceuta remontó, venció y dio un ejemplo de resiliencia frente al CN Mataró en su primer encuentro de la División de Honor. La piscina Lorena Miranda fue testigo de cómo se trabajó desde el primer momento del partido, encontrando el premio con el definitivo 13-12.
Antes de que arrancase el duelo, la reivindicación de la ciudad autónoma tuvo un nuevo espacio: los jugadores de ambos equipos posaron con las banderas de Ceuta y con el lema “Un Caballa nunca se rinde”.
La presencia de Fernando Carpena

Además, el encuentro destacó por la presencia de Fernando Carpena, presidente de la Federación Española de Natación, que no quiso perderse el primer partido del CN Caballa, en señal de apoyo por lo que están sufriendo los ceutíes: casi dos meses de anormalidad, abandono y hartazgo.
En el plano deportivo, Mathis Mas adelantó al CN Mataró en una transición y en la siguiente jugada, Víctor Andrade puso el segundo. Mientras tanto, en el otro lado de la piscina, lucía en portería Kovacs Barnabás, portero blanquinegro en la temporada pasada (0-2).
No obstante, Manuel Matoso no conocía de amigos en el agua y perforó las redes del húngaro con un derechazo inapelable. Minutos después y con una tónica positiva para las ‘sardinas vivas’, Szabolcs Dubinak anotó sobre la bocina de la posesión, colocando el momentáneo 2-2.
Golpe de autoridad del Mataró

En el segundo periodo, Oriol Hurtado y Aidan Gaetan pisaron el acelerador para el combinado catalán, sumando dos dianas en el primer minuto y medio de juego.
La realidad era que el combinado caballa no había entrado con buen pie y así lo aprovechó Lluc Bertrán sumando el quinto cuando todavía quedaban cinco minutos de cuarto (2-5).
Hurtado anotó el sexto desde la pena máxima y Kubicsko se vio obligado a pedir tiempo muerto. El objetivo: frenar la sangría y que el Caballa se mostrase como en el primer periodo, rocoso y más elaborado en ataque.
Otro Caballa tras el tiempo muerto
Acabó el diálogo de Kubicsko y las sensaciones sobre la piscina cambiaron rotundamente: Pol Sánchez y Matoso anotaron en menos de un minuto de juego y la defensa blanquinegra cortaba esféricos y salían hacia el ataque.
Reguera mantenía la distancia a dos tantos (5-7) y en las gradas comenzaron a emitirse gritos de reivindicación. “Un Caballa nunca se rinde, un caballa nunca se rinde”, un lema que iba precedido de sonidos de tambores. Un clima hermoso.
El propio Reguera provocó un penalti en la siguiente acción y se encargó de batir a Barnabás, que había atajado previamente dos ocasiones valor gol. Quedando solo seis segundos para el final del cuarto, Mathias Mas puso el octavo, manteniendo los dos tantos de diferencia, pero sabiendo que tenían al CN Caballa respirándoles en el cuello (6-8).
Tercer cuarto
El tercer capítulo de este primer encuentro de la División de Honor prometía mucho y Reguera se encargó de avivar las llamas de nuevo, recortando desde la línea de penalti. El número 3 del CN Caballa ya tenía su hat-trick y el marcador lucía el 7-8.
Una sucesión de goles de ambos equipos se hizo de la piscina Lorena Miranda, sin embargo, los de Peter Kubicsko seguían ahí, seguían empujando. Claudio Brancatello y Dubinak sostuvieron a las ‘sardinas vivas’ con sus dianas, fijando el resultado de 9-10.
Bendita locura
8 minutos más y todo por decidir. A pesar de no haber normalidad en la ciudad y condicionados por la catástrofe, el CN Caballa estaba ahí, mirando de tú a tú al Mataró. Pol Sánchez y Raúl Gil pusieron las tablas, una situación que no se veía desde el primer cuarto con el 2-2 (11-11).
Los de Peter Kubicsko atacaban sin descanso, amenazaban con el tiro y la estamina parecía que no acababa. Quedaba ese último tirón y Manuel Matoso lo personificó con un derechazo y su tercer tanto del partido. El joven de 17 años ya sumaba su hat-trick, menudo talento atesora el Caballa.
El Mataró pedía tiempo muerto a falta de tres minutos, tenían que frenar ese juego agitado que estaba beneficiando al Caballa, empujado por una afición que se estaba llevando la matrícula.
El momento: Barnabás vs Reguera

Las manos se multiplicaban en defensa, los brazos no quemaban al nadar y los aplausos eran una sinfonía unísona. Minuto y medio para el final, y el Mataró no encontraba respuesta: el plan de Kubicsko había tomado presencia.
Para más inri, penalti para el Caballa. Barnabás y Reguera, Reguera y Barnabás. Miradas de complicidad, dignas de dos excompañeros que se conocían y que iban a protagonizar el momento más importante del partido. Reguera no perdonó, sumaba su cuarta diana y por primera vez, dos tantos de diferencia por encima del Mataró.
Aidan Gaetan recortó la distancia a un solo gol. Quedaban quince segundos en el reloj y el balón era para el Mataró. Los de Peter Kubicsko lograron clavarse en defensa, volvieron a ser un bloque y se llevaron la victoria finalmente por un resultado de 13-12. Con este triunfo, el Caballa comienza con buen pie en la División de Honor y demuestra una vez más su resiliencia y esfuerzo ante la adversidad que se está viviendo día a día en la ciudad autónoma.






