La agente de la Policía Nacional que sufrió un infarto se encuentra en Sevilla, ciudad en la que se sintió mal y tuvo que ser evacuada al hospital, ingresando en la UCI. Está destinada en Ceuta, trabaja en la oficina de asilo, y su caso ha sido enmarcado en la situación de presión policial que se sufre.
Ingesa ha remitido este martes una nota de prensa para indicar que no tiene constancia de ninguna policía ingresada en la UCI de Ceuta. No la puede tener porque el infarto lo sufrió tras marchar, en su descanso, a Sevilla para estar con su familia.
De Ceuta arrastraba la situación laboral de presión que vive tras la entrada masiva de miles de marroquíes.
En el comunicado, Ingesa indica que “ante las informaciones publicadas sobre el supuesto ingreso de una agente de Policía en una unidad de cuidados intensivos, el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) informa de que no consta ningún agente ingresado por los hechos descritos en la UCI del Hospital Universitario de Ceuta ni en ningún otro centro sanitario de la ciudad”.
El supuesto caso no, es un caso
No es un supuesto ingreso, es un ingreso. Y sindicalmente no se dijo que hubiera ingresado en Ceuta, sino que la consecuencia de ese infarto viene de una presión laboral clara en la ciudad.
Ingesa asegura que no ha realizado ninguna derivación vinculada a este caso a centros sanitarios de otra ciudad autónoma ni fuera de Ceuta. Es evidente que no, porque como se insiste en esta noticia, el infarto lo sufrió la agente estando en Sevilla.
Ingesa completa su comunicado reiterando “la importancia de acudir a las fuentes oficiales y contrastar la información antes de su difusión, especialmente cuando afecta al ámbito sanitario y puede generar preocupación entre la ciudadanía”.
Un mensaje que no se entiende porque claramente el suceso ha existido y los sindicatos de la Policía Nacional nada se han inventado con un caso tan grave como este.
La denuncia de la UFP
La denuncia sindical de la UFP puso especial énfasis en el caso de esta agente de la escala básica que permanece ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) tras sufrir un infarto.
La UFP señaló que la funcionaria, de entre 45 y 50 años, habría sufrido este episodio en un contexto de elevada presión laboral y estrés continuado.
El sindicato ha trasladado públicamente su apoyo a la agente y considera que este caso evidencia las consecuencias de la sobrecarga de trabajo que, según denuncia, soportan los policías destinados en Ceuta.







👍
Hombre!! no sabe cómo nos alegramos de está buena noticia.
Un abrazo muy fuerte y que la recuperación sea pronta.