Gran aficionado a la lectura y sobre todo a la escritura, esta nunca ha sido su profesión, pero se ha dedicado a ella con pasión, ternura y ganas. En realidad, en nada se asemeja a lo que este ya ,escritor autóctono, desempeño antaño. Francisco Javier López García de Vinuesa trabajaba en un centro penitenciario, lugar donde se ambienta su nueva novela, y es a estos trabajadores a quien desea dedicarla. “Va dirigido a mis compañeros de prisiones, porque el libro narra su día a día más allá de la ficción. Ellos son los que realmente conocen todo lo que ocurre. Ellos saben por lo que hay que pasar y lidiar”, comentaba el escritor.
‘Una vida junto a ETA’, es la tercera novela de López Vinuesa, que ya está disponible para el público tras su presentación hace dos días. En ella narra un suceso real, es autobiográfico. Cuenta la historia de una persona anónima que desarrolla su trabajo en un centro penitenciario, donde pretende romper lo tradicional de una idea y progresar hacía lo que es una realidad vertiginosa. A lo largo de la misma se advierten nombres de gentes que participaron activamente en actos que pertenecen a un tiempo pasado, que ocurrieron o no, aunque según apunta el autor, “cualquier coincidencia con lo reflejado es supuestamente verdad”.
Cuenta López García de Vinuesa que quería reflejar de primera mano el mundo que él conoció, sus interioridades, aquello que ni la televisión ni el cine muestran. “Yo viví la historia de este hombre de cerca, conocía cada detalle de su testimonio y me motivaba contarlo. Pero quería ir más allá y mostrar al lector lo que realmente sucede, todas aquellos relatos que el cine se come y que son los que marcan en la vida diaria, la verdad de esas personas”, explicaba el escritor.
Pero nada tiene un color absoluto, todo tiene sus tintes, sus matices y esa es precisamente la intención de Vinuesa en esta obra, cuando manifiesta que quería hacer algo diferente .“Entre mis líneas cuento que no todos los malos son los presos ni los buenos los trabajadores. Hay que matizar, las situaciones son más complicadas. Quiero que el lector se adentre y conozca de cerca las historias personales, que sepan que detrás de esa imagen hay una persona con algo que contar”.
Confiesa el autor que se siente entre dos aguas, pues ha intentado empatizar con las dos partes. Son las dos caras que refleja su novela y no puede decantarse por ningún grupo. “El libro no es de esos que deja indiferente, que una vez que lo finalizas sientes que no te ha aportado nada. Soy consciente de que suscitará opiniones muy variadas y de que habrá sectores que lo critiquen duramente, pero eso no me afecta, soy consciente y lo acepto”, apuntaba López García de Vinuesa.
La novela recorre un período de nuestra historia reciente, el lector se convertirá en su protagonista y a través de él recorrerá esos pasadizos que los libros de texto nos han mostrado en un plano lejano, para vivirlos ahora en primera persona.






