Setenta de los 120 alumnos de la última promoción de la Escuela de la Construcción de Ceuta han terminado su formación ocupacional en los cursos ofertados de albañilería, electricidad, fontanería, pintura, comercio, carpintería de madera, limpieza e instalación de placas de yeso laminado y falsos techos. Esta vez la convocatoria ha tenido que enfrentarse a múltiples vicisitudes derivadas de la situación de pandemia.
El 4 de noviembre de 2019 comenzaron los cursos de formación de personas en riesgo de exclusión social al amparo del Fondo Social Europeo, que terminaron de manera efectiva el pasado 6 de febrero.
Durante ese periodo se tuvo que lidiar con “múltiples incidencias” en forma de “renuncias por imposibilidad de conciliar con los horarios establecidos en la formación reglada de los escolares hijos de alumnos; el cierre de la frontera con Marruecos que sorprendió a un importante número de alumnos en el vecino país; problemas sanitarios en sus ámbitos familiares, etcétera”.
Cada uno de los cursos ha formado en conocimientos teóricos y principalmente prácticos inicialmente a 15 personas durante 645 horas lectivas, con una duración de nueve meses ‐habitualmente coincidentes con el curso escolar‐ previsión que se vio alterada el pasado ejercicio por las circunstancias sanitarias.
Asimismo, todos los alumnos han obtenido los conocimientos necesarios en materia de Prevención de Riesgos Laborales (20 horas) que les habilitan para el acceso a la TPC (Tarjeta Profesional de la Construcción) y en consecuencia a un puesto de trabajo.
Según los informes elaborados por Procesa “ha de considerarse un avance en la mejora de la formación respecto al ejercicio precedente la impartición de seis Certificados de Profesionalidad de ámbito europeo, teniendo en cuenta que durante el ejercicio precedente se impartieron cinco”.
La integración de esta medida en los Itinerarios de inserción ‐dada la procedencia de entornos desestructurados de los alumnos beneficiarios y su carente o escasa formación reglada o profesional‐, conlleva que, además de la formación en un oficio o profesión, los alumnos reciban de manera complementaria formación socio‐laboral “que los enriquece personal y socialmente y les dota de habilidades sociales”.
145 horas
Las actuaciones previstas en esta fase (con una duración total de 145 horas lectivas o prácticas), cuya impartición corresponde a personal propio de la Escuela y a personal colaborador de otras Áreas de la Ciudad Autónoma especialistas en sus materias, dan concepto al itinerario, con la adquisición de conocimientos en materias tales como sensibilización medioambiental, igualdad de oportunidades, empleabilidad y habilidades laborales, creación de empresas, habilidades sociales y salud pública.
Para “fomentar el estímulo e interés de los estudiantes”, así como, a la obtención de una mínima renta que contribuya a su sostenimiento, cada uno de los 120 alumnos que han finalizado la convocatoria ha percibido una beca total por importe de 1.451 euros devengados mensualmente y de manera progresiva entre los meses de noviembre de 2019 hasta febrero de 2021.







Los de allí, mucho chauchau y poco mover el culo. Claro acustumbrados a que los papis les den el veberón hasta los 35 años como poco.
Para que, es inútil, si luego sólo contratan a los de Marruecos