Llegó el día y el Cristo de Medinaceli volvió a ser trasladado junto a su madre, María Santísima de los Dolores, desde la Iglesia de San Ildefonso, en Príncipe Alfonso, hasta su Casa de Hermandad, en las Puertas del Campo.
A pesar de los rumores que sembraban la duda sobre un nuevo traslado debido a las obras que se están acometiendo en el entorno del templo de esta barriada, la tradición se respetó, como ya garantizaron desde la Hermandad y el Obispado.
Además, el tiempo acompañó y lució el sol con una agradable brisa, lo que invitó a los fieles a subir un año más a esta populosa barriada para acompañar a los titulares de esta corporación penitencial hasta su Casa de Hermandad.
Los fieles devotos comenzaron a llegar a las inmediaciones de la Iglesia sobre las cinco de la tarde. Unos se quedaban fuera para reservar su sitio y ver así la salida y otros entraban en el templo para ver de cerca a los sagrados titulares antes del inicio del traslado. Incluso aprovechaban para hacer alguna foto.
La Junta de Gobierno y las cuadrillas preparaban la salida. Hasta el templo llegó el obispo de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, y el vicario general, Juan José Mateos. Además, el traslado contó con presencia institucional, participando en el recorrido el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, y el delegado del Gobierno, Francisco Antonio González.
Antes de la salida, los hermanos de esta corporación penitencial y los demás fieles que estaban en el interior de la Iglesia rezaron juntos y seguidamente comenzó el traslado.
Fuentes de Protección Civil informaron de que la participación era mayor que la del año anterior, cuando la lluvia hizo acto de presencia. La Policía Nacional cifró en unas 4.000 personas la asistencia.
Cuerpo Nacional de Policía, Policía Local y Guardia Civil participaron en el dispositivo de seguridad que se activó para este tradicional acto. Además, un helicóptero del CNP siguió el traslado desde las alturas.
Uno de los momentos más emocionantes de la Semana Santa ceutí se produjo al paso de los sagrados titulares por el Centro Penitenciario de Los Rosales, donde entraron a liberar a uno de los presos.
Además de los fieles que acompañaban al Cristo, vecinos de las barriadas que forman parte del recorrido de este traslado salieron de sus casas para ver a los titulares de cerca.
La recogida se produjo antes de las nueve de la noche, cuando numerosos fieles se agolpaban en los alrededores de la Casa de Hermandad para despedirse de los titulares hasta mañana, Lunes Santo, cuando harán su Estación de Penitencia por las céntricas calles de Ceuta. En la recogida también se cantaron saetas a Jesús Cautivo y Rescatado ‘Medinaceli’ y a María Santísima de los Dolores.
Así, un año más se desarrolló el traslado desde el Príncipe hasta las Puertas del Campo, una tradición que esta corporación penitencial pretende salvaguardar y que por la gran acogida al pueblo ceutí ya es eterna.













