Procedente de las Azores aterrizó anoche en la Plaza Nelson Mandela el grupo Ronda da Madrugada.
Y entre un escueto número de curiosos asistentes arrancaron con las melodías del folclore luso. En la plaza reinaba un relajado ambiente donde dejaban caer notas impregnadas de las raíces culturales de las Azores, pero en particular de la isla de Santa María.
El ambiente se animaba y el grupo recorrió, siempre dentro del folclore de su país, distintos estilos musicales, hasta asentarse en su seña de identidad, el folk y el rock, que caracterizan el proyecto del más conocido grupo de las Azores.
El recién llegado verano y el ritmo de acordeones, guitarras y banjo animaron a los ceutíes a acercarse y quedarse disfrutando del gran ambiente que se inspiraba en las proximidades del Revellín. De tal forma que el festival consiguó reunir a un numeroso grupo de vecinos de la ciudad, quienes se adentraron en las culturas venidas de diferentes puntos del Mediterráneo.
De forma paralela al concierto y en el mismo marco del Festival, como evento multicultural, se encontraba presente el chef esloveno Filip Matjaz, quien antes del inicio del concierto ofreció unas elaboradas tapas al público. Este pudieron degustar autenticas delicatessens elaboradas con una delicada y sofisticada técnica culinaria. Estas tapas estaban inspiradas en el país autóctono del cocinero, elaboradas con alimentos mediterráneos y basadas en la cocina de la región de Istria(Eslovenia)de donde procede Matjaz.
El festival continúa este verano en sus más de treinta sedes, trasladando los diferentes sabores que se generan alrededor del Mediterráneo. Pues engloba a una red de más de treinta ciudades que forman parte de este entramado cultural que se extiende por el sur de Europa y el norte de África para la realización de proyectos culturales.





