• ‘Corsán’ dio en pago hace 9 meses su parte del complejo al Banco Mare Nostrum valorándola en 8,02 millones

  • La propuesta de convenio estipula un reparto al 50% del incremento de valor de la recalificación, que no serían 4 sino casi 14 millones

La coalición Caballas presentará na alegación a la propuesta de convenio urbanístico de planeamiento en el ámbito de la Manzana del Revellín que la Ciudad Autónoma ha pactado con el Banco Mare Nostrum y la constructora Isolux-Corsán para recalificar algo más de 4.000 metros cuadrados del complejo diseñado por Álvaro Siza que todavía tienen uso dotacional para poder dárselo comercial.

El Gobierno de Vivas ha acordado por la parte privada repartirse al 50% los beneficios directos de la recalificación, pero a la formación localista le parece que la valoración de la superficie afectada con uso dotacional está “inflada”, reduciendo la plusvalía a alrededor de 4 millones de euros.

Según la documentación recabada por los de Mohamed Ali, en realidad se debe hablar de unos 14 millones de euros, con lo que la Administración tendría derecho a reclamar siete a la parte privada.

Los argumentos que Caballas intentará hacer valer en su alegación pasan porque la Ciudad no tiene que “especular” con cuál es el valor de mercado de un metro cuadrado de uso dotacional en la Manzana del Revellín. En declaraciones a este periódico, Mohamed Ali y Juan Luis Aróstegui explicaron ayer que “hay un valor contable que establece que cuando se ha hecho una operación sobre algo ya no cabe hacer conjeturas: ese es su precio”.

Las fincas objeto de la recalificación fueron propiedad de ‘Isolux-Corsán’ hasta que, hace apenas diez meses, se las transmitió en dación en pago de deudas al Banco Mare Nostrum, su actual propietario, si bien suscribió a su vez un contrato de opción de compra a favor de la constructora en los términos y condiciones que se reflejan y recogen en la escritura pública otorgada entre las partes con fecha 29 de diciembre de 2016.

En dicho documento, a cuyo contenido ha accedido el segundo grupo de la oposición, se recoge que el valor que se da a las propiedades es de 8,029 millones de euros, un precio que equivaldría a algo menos de 2.000 euros por metro cuadrado.

El convenio entre el Banco, Corsán y la Ciudad atribuye al metro cuadrado de suelo con uso comercial en el centro de la ciudad un valor de 5.400 euros que a Caballas también le parece “algo prudente teniendo en cuenta que en las inmediaciones se han pagado recientemente hasta 6.000”. El valor de los 4.055 metros cuadrados, una vez recalificados, ascendería a 21,8 millones de euros.

El meollo del asunto, en términos económicos, está por tanto en cuál es el valor con uso dotacional para, a partir de ahí, concretar la plusvalía y dividirla a la mitad.

En su propuesta de convenio, la Ciudad y la parte privada han recurrido a coeficientes urbanísticos recogidos en el nuevo PGOU (0,80) y al diferencial entre valores catastrales (1.477,07 euros por metro cuadrado de uso comercial; 1.181,65 si es dotacional) como asideros presuntamente objetivos para acabar asignando un valor de mercado de 4.590 euros al metro cuadrado de uso dotacional, con lo que la plusvalía se queda en apenas cuatro millones que se ha pactado saldar en especie, con la entrega de varios inmuebles.

A juicio de Ali “es inaceptable que la Administración asuma una valoración tres veces superior a la realidad que haga posible un pelotazo en la Manzana”. “Alegaremos para impedirlo y si no tenemos éxito utilizaremos cuantas herramientas estén a nuestro alcance con el mismo objetivo”, adelantó el localista.