El ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, compareció ayer en la Comisión de Interior para abordar una serie de preguntas sobre la inmigración y la presión que, a pie de valla, se produce en Ceuta y Melilla. Pero en la serie de cuestiones asomó una de peso, una importante, y lo es porque tiene que ver con la tragedia directa que se vive en el paso fronterizo y las repercusiones que esto tiene para Ceuta y Marruecos. Zoido lamentó la muerte de dos porteadoras, destacando que aunque el suceso ocurrió en Marruecos, hay que actuar rápidamente para evitar más desgracias. Destaca que todo un ministro pronunciara su pesar por lo acontecido cuando en esta ciudad las administraciones que representan al mismo partido sencillamente han callado, ni tan siquiera se han pronunciado entendiendo, quizá, que se trataba de un asunto extranjero. Zoido ha avanzado que se está tratando con Marruecos medidas de peso, de hecho estas muertes constituyeron uno de los asuntos de más peso en el encuentro que mantuvo el ministro con su homólogo marroquí. Habrá cambios, se adoptarán medidas, se dará un giro a una situación que no puede mantenerse por más tiempo. Se tendrán que estudiar limitaciones, todas ellas legales, se pondrán encima de la mesa medidas… todo ello para terminar con una situación que preocupa mucho al Gobierno. Y preocupa porque al sendero de los porteadores le llaman ya el camino de la muerte, no saben nunca cómo van a regresar, si con bulto o sin vida.