El ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, ha reseñado esta mañana en su comparecencia en el Congreso de los Diputados que el Gobierno no permanece impasible ante la presión migratoria que sufren Ceuta y Melilla, cifrando en un 34% más los intentos de entrada en nuestra ciudad respecto a 2016, la gran mayoría por el vallado.

En lo que va de año, se han producido “9 asaltos a la valla” protagonizados por casi 9.000 personas, mientras que en 2016 fueron 613 los que lo intentaron en el mismo periodo. Con estos datos el ministro ha hecho hincapié en la situación que se registra en la frontera, que ha calificado de “alta presión”.

Zoido se ha referido expresamente a la entrada del 7 de agosto, cuando 186 personas pudieron entrar a la carrera por la frontera, después de que “advirtieran” el despliegue que la Guardia Civil tenía en Finca Berrocal, “porque tenían información de que iban a pasar por ahí”, ha expuesto ante los distintos representantes de Grupos Políticos que han pedido su comparecencia.

El ministro ha criticado que algunos “cuestionen alegremente” la labor de las fuerzas de seguridad. “Sabemos de la desesperación de los inmigrantes, solo una valla les separa y su objetivo es pasar a toda costa”, ha explicado, aludiendo al uso de mazas, cizallas y objetos contundentes.

Como medidas dispuestas, el ministro ha recalcado las obras previstas o puestas en marcha para reforzar el vallado, cuyas cámaras deben ser revisadas porque han quedado anticuadas. De hecho ha reseñado que en 2018 se espera tener redactados los proyectos de reforma del Tarajal cuyos estudios de viabilidad se han puesto ya en marcha.