• En varios autos dictados por la Sección VI de la Audiencia se recoge la idiosincrasia propia de una frontera, marcada por los bloqueos y la tensión permanente con las fuerzas de seguridad

Las denuncias que llegan al ámbito judicial relacionadas con incidentes con las fuerzas de seguridad y que tienen como escenario el Tarajal van en aumento. Da igual quiénes sean sus protagonistas. Unas veces los denunciados son los guardias civiles, otras la Policía Nacional. Pero siempre hay una constante: supuestos delitos de atentado, denuncias de extralimitación de la fuerza y un único lugar de conflicto, la proximidad de la frontera.

Las colas, la acumulación de vehículos patera, las órdenes que tienen que ejecutar los agentes cumpliendo directrices políticas para no dejar pasar mercancía a Marruecos… Todos estos ingredientes conforman un auténtico cóctel molotov de consecuencias múltiples. Y entre ellas está también el aumento de las denuncias.

Muchos de estos casos presentados contra agentes de una u otra fuerza han terminado llegando a la Audiencia, cuya Sección VI tampoco es ajena a la situación de tensión generada. Y no lo es hasta el punto de que en varios de los autos dictados hasta la fecha refleja consideraciones no faltas de razón. “Debe tenerse en cuenta que el Tarajal es el punto fronterizo más conflictivo de todo el territorio nacional, las aglomeraciones existentes y el difícil papel de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para el control de los flujos de entrada y salida”, se recoge en un auto dictado el pasado mes de julio por el máximo órgano judicial en la ciudad.

Un auto en el que se da la razón al juzgado número 1 tras tomar la decisión de sobreseer una denuncia contra un policía nacional acusado de atentar contra un ciudadano que había protagonizado un incidente en la frontera.

Los detalles de este suceso son los mismos que pueden repetirse en tantos otros: colas, bloqueos, retenciones, ciudadanos que terminan siendo advertidos por las fuerzas de seguridad, pérdidas de nervios y, finalmente, intervención con detenciones incluidas.

Lejos de ser una consideración puramente anecdótica, la Audiencia ha dictado más autos en los que viene a concluir su misma valoración sobre el espacio fronterizo, que absorbe hoy por hoy a la práctica totalidad de las plantillas de las fuerzas de seguridad destinadas en Ceuta.

“El Tarajal es el punto fronterizo más conflictivo de todo el territorio nacional. También las aglomeraciones existentes y el difícil papel de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para el control de los flujos de entrada y salida” debe tenerse en cuenta, reza otro auto dictado por la misma Sala solo un mes antes. “No debemos olvidar que España está en grado alto de alerta por terrorismo y las connotaciones que esto implica en esta ciudad y en la propia frontera”, añade.

Esta conclusión jurídica se expuso en otro sobreseimiento dictado en favor de dos agentes que habían sido acusados de atentado por un individuo detenido también en la frontera.

Los sindicatos con representación en la Policía además de las asociaciones de la Guardia Civil han solicitado en cuantiosas ocasiones más presencia de agentes en esta zona, recogiendo precisamente lo delicado de una línea que ha terminado por convertirse en la que más presión soporta. Lo ven los agentes, lo ven sus representantes sociales, lo valora en sus fundamentos jurídicos la propia Audiencia (el mayor órgano judicial en nuestra ciudad)… pero las direcciones de ambos Cuerpos siguen sin otorgar mayor número de efectivos a una Ceuta que, al igual que Melilla, arrastra una problemática externa que les supera.