• Empresarios y sindicatos proponen ampliar el horario para el paso de mercancías, abrir al menos Benzú y crear un ‘carné de porteador’

El caos fronterizo no es, a ojos de empresarios y sindicatos, una maldición irresoluble. Puede ser “complejo” de atajar, sobre todo si no se quiere, por que se puede, renunciar al negocio del bulto, pero a su juicio existen medidas viables y con carácter inmediato para vallar una problemática cuyas raíces atisban en la transformación del tradicional comercio atípico “basado en el consumo al por menor en establecimientos normalizados ceutíes de productos que posteriormente eran trasladados a Marruecos en un cantidad asumible por el paso fronterizo”, que ha pasado a ser “una actividad comercial al por mayor” que se articula sobre “operaciones triangulares ‘sui géneris’ entre proveedores internacionales y clientes marroquíes a través de Ceuta como mero punto intermedio de distribución”.

Sus altos índices de rentabilidad han multiplicado “exponencialmente” el porteo y, “aunque es cierto que el empleo legal generado es escaso, no lo es menos que son muchísimas las personas que viven de esta actividad en las diversas modalidades de ‘economía sumergida’ y que Ceuta no está en condiciones de agravar aún más el empobrecimiento de amplias capas de la población”.

Desde ese diagnóstico se trata, por tanto, de sobrevivir “de la mejor manera posible”. A largo plazo, no renunciando a la aspiración de tener una aduana comercial con Marruecos o a la de suscribir algún tipo de Convenio de Ordenación del Espacio Fronterizo, en el que se detallen con claridad “los derechos y obligaciones de cada una de las partes, incluyendo ciudadanos y administraciones”.

Dado que la construcción de una nueva frontera tampoco puede ser de hoy para mañana, el Plan Integral de Actuación en el Tarajal de CECE, CCOO y UGT se fundamenta en “una serie de medidas muy concretas, a nuestro alcance y de aplicación inmediata que permitan, si no arreglar definitivamente el problema, sí minimizar sus efectos hasta convertirlo en tolerable”.

Para “descongestionar” la frontera se plantea crear un ‘carné de porteador’ que, “con todas las garantías administrativas y reconocimiento en ambos pasos fronterizos” permita “adecuar su número diario a las posibilidades reales de hacerlo racionalmente”. La tarjeta estipularía “el número de días semanales que podría efectuar labores de porteo cada uno de ellos, por ejemplo”.

En paralelo, activar más pasos. “Parece obvio decir que si se abre el paso de Benzú y se destina al paso de los porteadores, incluso transitando por la carretera del perímetro fronterizo, el problema quedaría prácticamente resuelto: uno para porteadores y otro para el resto de usos”, se sugiere. Para los agentes sociales, “la aplicación de esta medida sólo necesitaría la implantación de un nuevo servicio de la Guardia Civil en aquel paso dotado con una plantilla adicional a la existente actualmente”. Además, se apunta a la apertura de un nuevo paso a la altura de la ITV “para uso comercial, permitiendo de este modo reservar el paso fronterizo para uso turístico y ordinario de residentes”.

Mientras se reivindica la puesta en marcha urgente de un Plan de Mejora “que incluya inversiones en medios tecnológicos y humanos en el paso fronterizo para garantizar un paso más fluido y seguro”, así como garantizar un ‘carril ciudadano’ que libere un carril de la Carretera Nueva “para la circulación interna durante las 24 horas del día”. Solo haría falta “garantizar una dotación policial suficiente que garantice la separación de carriles” y se podría suscribir un protocolo de colaboración entre los diferentes Cuerpos “de manera que, respetando la demarcación competencial de cada uno de ellos, se asegure el nivel de coordinación necesario para dotarlo de eficacia”. De este modo, “quedaría expedito el tránsito para los vecinos de los barrios adyacentes, el transporte público y los accesos a los servicios públicos”.

“Ideal” sería, también, “ampliar el horario de modo que la frontera estuviera operativa todo el día”. Si no tanto, “sería conveniente fijar horarios diferenciados para las actividades del porteo y para el resto de usos”. Se apunta como una solución “fijar un horario nocturno para el porteo (21.30 a 2.30, por ejemplo): de este modo la frontera quedaría libre durante las horas de mayor tránsito para visitantes”.

Con los ‘coches-patera’ se señalan dos alternativas: el “embolsamiento inmediato” con 1) la demolición, previo acuerdo de traslado a otros emplazamientos, de las naves del primer polígono que están colindando con la frontera, para habilitar un amplio espacio para “retenciones breves e inesperadas”; y 2) “en lugar de utilizar la explanada del Chorrillo, adaptando una zona de las adyacentes a la ITV”.

La otra, habilitar espacios alternativos en otros puntos de la ciudad como la antigua fábrica de guano “en los que previo conocimiento e identificación de los porteadores, pudieran aguardar allí su turno de salida en cupos comunicados desde la frontera por la Guardia Civil”.

Frente al ‘dumping fiscal’ que se está produciendo en relación con el IPSI Importación de mercaderías se exige “la aplicación inmediata de medidas para evitar el fraude fiscal en la facturación de las facturas de mercancías destinadas a los polígonos”.

Para el porteo pie, el “adecentamiento y vallado de las zonas por las que transitan las porteadoras” y la “habilitación de Áreas de Operación Logística dotadas de servicios básicos como techado, bancos, agua potable, etcétera”.