Comisiones Obreras (CCOO) ha solicitado a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias una convocatoria “urgente” de la Mesa Delegada ante la “inminente apertura” de las nuevas prisiones de Ceuta y Archidona.

Ante la “falta de información, transparencia y gestión que se está llevando a cabo”, el sindicato preguntará sobre diferentes cuestiones.

CCOO preguntará cuál será la categoría de los nuevos centros de Ceuta y Archidona, dentro de la clasificación de estos. También quiere saber cuándo está prevista la aprobación de la RPT para los nuevos centros, tanto de personal funcionario como laboral, para el inicio de su actividad.

Entre las preguntas que realizará el sindicato están también cuál es la fecha prevista para su apertura y cómo se realizará la incorporación de la plantilla del antiguo centro penitenciario de Ceuta respecto al nuevo.

CCOO pregunta también con qué efectivos del personal penitenciario (funcionarios de carreras, prácticos, concursos, etc.) y con cuántos y qué tipo de módulos (ingreso, enfermería, aislamiento, etc.) está prevista la apertura de ambos centros.

El sindicato también quiere saber qué empresa se hará cargo de suministrar el mobiliario de oficina a la nueva prisión de Ceuta “si la empresa contratada actualmente está en quiebra”, así como qué miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se harán cargo de la vigilancia exterior de estos dos centros.

Por último, el sindicato preguntará si se ha iniciado la contratación de la empresa que se hará cargo del transporte de personal de los nuevos centros penitenciarios.

Ya El Faro aludió a esta inquietud sindical en un reportaje, en el que se hizo eco de cómo la Delegación del Gobierno estimaba que la prisión de Fuerte Mendizábal abrirá sus puertas antes de que finalice este año, según fuentes de la institución de la plaza de los Reyes. Su titular, Nicolás Fernández Cucurull ya fechó el inicio de su actividad en julio, plazo que claramente se ha incumplido, y ahora el horizonte está puesto después del verano y sin entrar en 2018, según las mismas fuentes. Sin embargo, como ya precisó el delegado del Gobierno, la puesta en funcionamiento de la nueva cárcel será “gradual”.

Lo que no se sabe es el destino que tendrá finalmente la cárcel de Los Rosales, aún operativa pero obsoleta.