• Actualmente se están habilitando las parcelas que se ampliaron hace un tiempo y que se destinarán a nuevos enterramientos

Las obras en el cementerio de Sidi Embarek continúan a buen ritmo y estarán concluidas en un plazo de mes y medio. Así, los responsables del proyecto estiman que el próximo mes de noviembre finalizará la adecuación de varias parcelas que en su día fueron objeto de ampliación y que posibilitará incrementar el número de enterramientos en el cementerio musulmán.

La habilitación de estas parcelas, que comenzó hace dos meses, es una de las tres actuaciones previstas en Sidi Embarek junto a la canalización de la acometida eléctrica de la zona más antigua del cementerio, la reparación de los cables aéreos de iluminación destrozados en los últimos temporales o una intervención en las áreas de administración.

En estas parcelas se habilitarán caminos de hormigón para ubicar los enterramientos con una distancia de 2,5 metros entre cada uno de ellos.

La obra también incluirá la pavimentación de un acceso para vehículos en las cercanías del edificio ‘La Reina’ cuyo fin es permitir la entrada de camiones y maquinaria pesada. Hace unos años la intención era emplear este camino para llevar a cabo enterramientos, aunque su elevada pendiente paralizó este proyecto que ahora se convertirá en un paso para vehículos, complementando así al existente en la Avenida Abdelkrim.

Por otra parte, se adecentarán los caminos con una capa de hormigón y se instalará una canaleta para la recogida de aguas pluviales.

Los inicios de esta obra tuvieron lugar el pasado año con el cerramiento perimetral del cementerio de Sidi Embarek, obras que consistieron en la elevación de una valla, de entre dos y tres metros de altura según el tramo, que impide el libre acceso al recinto por lugares que no están habilitados para el paso. Impulsada por la Consejería de Sanidad, Consumo y Menores, se daba así cumplimiento con lo establecido en el reglamento que regula la prestación del servicio de cementerios.

Estas obras se hacían necesarias tras la construcción del vial de Loma Colmenar que dejaba el cementerio delimitado por la barandilla del vial, por lo que el cerramiento tuvo que ser extendido de forma perpendicular a este vial hasta sellar por completo la zona.

Durante esta intervención también se creaba un espacio techado, de unos cien metros cuadrados con el objetivo de proporcionar sombra o protección en los días de lluvia, así como resguardar de las inclemencias meteorológicas a los asistentes al recinto los días de sepelio.

El vallado perimetral de la zona más cercana al vial de Loma Colmenar tiene una longitud de casi 260 metros lineales y consta de tres cancelas para el acceso a las zonas que abarca. El cerramiento se realizó mediante tubos de 100 milímetros de diámetro. La obra supuso una inversión de la Consejería de Sanidad de 125.590 euros.