• José Ríos, Manuel de la Rubia y Arjan Sundardas fueron los tres homenajeados con la Medalla de la Ciudad en su categoría de Plata

Como cada año, el Auditorio del Revellín, la obra con la que Álvaro Siza dejó su huella en nuestra ciudad, volvía a acoger el acto de entrega de las Medallas de la Autonomía, cita ya ineludible en el Día de Ceuta, con la que homenajea a ilustres personalidades que han dejado su impronta en la ciudad. En esta edición 2017 Manuel de la Rubia, Arjan Sundardas y José Ríos recibían, además, la Medalla de la Ciudad en su categoría de Plata.

El acto daba comienzo sobre las 20.30 horas. Numerosos ciudadanos se daban cita en el teatro que ya se ha convertido en todo un emblema para este tipo de actos. Amigos y familiares de los homenajeados fueron los otros grandes protagonistas de la jornada en la que participaron para apoyar a sus seres queridos en este día tan especial. Pero también fueron muchos los ciudadanos que quisieron sumarse a este emotivo reconocimiento con su presencia en el patio de butacas del Revellín.

La Asociación Coral de Ceuta ‘Andrés del Río Abaurrea’ y el profesor del Conservatorio de Música, Rafael Hernández, pusieron la nota musical, los primeros con sus voces y el segundo con una tema interpretado a trompeta.

Aplausos, abrazos y lágrimas de emoción volvieron a ser la tónica de este día tan especial para homenajeados, amigos y familiares, especialmente en el caso de los que ya no están entre nosotros.

Ceuta volvía así a rendir homenaje, un año más, a sus hijos más ilustres, aquellos a los que quiere mantener para siempre en su memoria y en sus corazones.

  • José Ríos. “Se entregaba en cuerpo y con gran intensidad a Ceuta como empresario”

José Ríos Pozo, empresario ceutí, fue uno de los tres galardonados con la Medalla de la Ciudad en su categoría de Plata a título póstumo. Fue su hijo José Ignacio el encargado de recoger el galardón con el que la Ciudad premió la trayectoria profesional de su progenitor. “Gracias de corazón porque desde el cielo mi padre estará muy honrado de recibir esta medalla”. Eran las primeras palabras con las que agradecía un homenaje a una persona que “vivió de verdad, se entregaba en cuerpo y alma y con gran intensidad a Ceuta como empresario”.

Su hijo expresó en pocas palabras una trayectoria intensa y luchadora para infundir en la ciudad un carácter innovador en el sector de la alimentación, ámbito en el que José Ríos Pozo fue pionero. “Era un empresario visionario y arriesgado”, explicó.

Sus amigos también le acompañaron en este camino. “Le ayudaban a ver que ser empresario no es solo ganar dinero. También conlleva una responsabilidad con la sociedad”.

El empresario dejó un legado basado en unos principios que impulsaron su vida y que su hijo quiso recordar a los asistentes. La “proyección hacia fuera”, un sueño inspirado en “mejorar Ceuta, superar el pesimismo y apoyarse en la iniciativa privada” y “hacer de la solidaridad un trabajo de todos, respetando las diferencias religiosas y culturales de la ciudad”.

Ríos Pozo también colaboró activamente con instituciones benéficas en pro de los más necesitados.

Aunque su hijo fue el encargado de recoger la Medalla que premia la vida de su padre, en el acto también estuvo presente toda su familia y también su hija Carmela Ríos, compañera de profesión conocida por sus corresponsalías en Francia y su labor periodística en distintos medios de comunicación.

  • Manuel De la Rubia. “Su compromiso cristiano ha sido ejemplo para sus hijos”

Su carácter solidario que le empujó a ayudar a los más necesitados ha sido motivo más que suficiente para que la Asamblea de la Ciudad Autónoma homenajeara ayer a Manuel De la Rubia. Su hijo subió al escenario para recibir el reconocimiento a toda una vida. “Que un hijo hable públicamente de los valores de su padre supone necesariamente apasionamiento y, por supuesto, carencia de objetividad, pero creo no equivocarme si digo que nuestro padre era una persona buena”.

“Su compromiso cristiano, amparado en su amor al prójimo, fundamentalmente a los más desfavorecidos, ha sido ejemplo para sus hijos”, un camino en el que también contó con el gran apoyo de su esposa. “Tuvo la suerte de unir su destino a mi madre, Adelina, que no fue solo su esposa sino su sustento y pilar básico en las actividades laborales y también sociales que desarrolló durante toda su vida”. Estas actividades a favor de los más necesitados le venían de su vocación seglar a través de la influencia del jesuita José Ruiz Ayuca, quien “impregnó” en De la Rubia “esa lluvia fina necesaria para acometer las numerosas acciones sociales que se llevaron a cabo en la ciudad”.

Manuel De la Rubia hijo también tuvo un recuerdo para Francisco Lería y Ortíz de Saracho, persona determinante en la vida de su padre y “hermano en la fe”, como el propio De la Rubia le denominaba. “Con su esfuerzo pusieron en marcha obras como la residencia Betania, Nazaret o Amor fraterno”.

Han sido numerosos los reconocimientos recibidos por De la Rubia, pero si hubo uno que le llenó de especial orgullo fue el otorgado por el papa Benedicto XVI: la medalla Pro Eclessia et Pontifice, una condecoración que premió su fidelidad a la Iglesia y su gran labor a la beneficencia en Ceuta.

  • Arjan Sundardas. “La Escuela de Negocios es el proyecto al que con tanto cariño llamaba hijito”

Visiblemente emocionada, la viuda de Arjan Sundardas recogía el galardón con el que se reconoce la trayectoria profesional de su marido en nuestra ciudad. “Gracias en nombre de sus padres, del mío propio e incluso del de Arjan por tan bonita distinción. Allá donde esté, estará orgulloso y feliz de recibir esta medalla”, explicó Sabina Daswani a los asistentes.

“Si está recibiendo esta medalla es porque en su día Ceuta y su gente le brindaron la oportunidad de poder crear la Escuela de Negocios del Mediterráneo, un proyecto al que con tanto cariño él llamaba su hijito”.

Su viuda quiso agradecer las muestras de cariño que ha venido recibiendo desde que se conoció el galardón que recibiría su marido. “Conocidos, amigos, familias, alumnos… Muchos de ellos están hoy aquí porque se han desplazado aunque solo sea por solo un día y lo agradezco en el alma. También doy las gracias a todos los que no han podido estar pero nos tienen en su mente y corazón”. Muchos de los que ayer compartieron tan emotivo momento en la vida de la familia Sundardas fueron parte de los profesores que le acompañaron en el proyecto de la Escuela de Negocios y con los que con tanta ilusión Arjan trabajó durante su dirección al frente de este proyecto que se puso en marcha con Fondos Europeos del Programa Operativo de Cooperación Territorial España-Fronteras Exteriores (POCTEFEX) y que ha formado en Ceuta a varias promociones de empresarios y profesionales, a través de un programa MBA que estuvo a la altura de los más prestigiosos impartidos en las más renombradas escuelas de negocios de España.