• Las obras en calle Cervantes nº 1 comenzarán en noviembre

Las obras en las fachadas y cubiertas del edificio sito en calle Cervantes nº 1 comenzarán “en el plazo de dos meses una vez estén adjudicadas, que previsiblemente será en el mes de noviembre de este año, puesto que la licencia de obras ya está concedida”, como informó ayer el Ministerio de Defensa a raíz del escrito de queja rubricado por la comunidad de propietarios del inmueble.

La cartera que dirige María Dolores de Cospedal trasladó que el expediente tiene “ya abiertas las ofertas y se encuentra pendiente de adjudicación por parte de la mesa de contratación”.

Los vecinos denunciaron de forma pública hace unos días que, desde hace años, tienen que soportar un “extraño andamiaje” en la fachada del edificio militar. Esta etiqueta responde a que esta estructura metálica no está siendo utilizada para obra o reparación alguna, “pero sí ocasiona una serie de inconvenientes y peligros importantes”.

Uno de esos impedimentos que más han estorbado en este tiempo a los viandantes ha sido la “dificultad para circular, especialmente a los que llevan carritos de bebé, maletas” o bien a “personas mayores”. El espacio que queda es tan estrecho que resulta “imposible cruzarse dos personas, una debe ceder el paso obligatoriamente”. Los afectados estiman que se trata de una acera limitada en “más del 50 por ciento” con la referida instalación.

Los complementos del andamio, que “sobresalen a todas las alturas” –tobillos, cintura, cabeza…–, pueden ocasionar “golpes y lesiones especialmente en niños pequeños o personas con dificultad para andar”.

La “inseguridad” por un “nuevo derrumbe”, como aseguran los vecinos que ocurrió recientemente, pende de un hilo. Además, su permanencia prolongada adosada a la pared de Cervantes nº 1 “puede facilitar el acceso de visitantes no deseados a los pisos más bajos”. Sin olvidar la basura que acumula el entramado de hierros.

La comunidad de propietarios solicitó de manera formal soluciones a la Ciudad Autónoma en cuanto a que debe “velar” por la seguridad de todos los ciudadanos y a Defensa por ser un edificio militar del Invied, responsable de las edificaciones miliares.

Estos andamios han pasado tanto tiempo en la misma zona sin uso alguno que incluso fueron objeto de robo cuando, a principios de año, los tablones donde deberían subirse los operarios fueron sustraídos por uno o más individuos.