• Usuarios manifiestan su inquietud por la ausencia de la autoridad pese al Nivel 4 de alerta antiterrorista y Mahersa explica que carece de funciones de Policía Nacional

Ningún puesto de la Policía Nacional controla la documentación de los ciudadanos de países no comunitarios que entran y salen del Puerto Deportivo de Ceuta a bordo de embarcaciones de recreo, en su mayoría, con bandera de Marruecos. Ni en Ceuta ni en ningún otro lugar de España ya que estos puestos no están habilitados, como explicó Francisco Javier Martín Segura, director general de Mahersa, empresa al frente de estas instalaciones. En todo caso, la experiencia en otras autonomías constata que este Cuerpo de Seguridad del Estado, cuando realiza su actividad inspectora, es al margen de contar con un espacio físico desde donde desarrollarla.

Este nulo control documental por parte de las autoridades competentes inquieta a los usuarios del Puerto Deportivo porque Ceuta es un enclave sensible de por sí, cuanto más, en un Nivel 4 de alerta antiterrorista. Su preocupación se resume en tres preguntas: ¿Cuál es la identidad de las personas que desembarcan en el Puerto Deportivo? ¿Quién controla que el mismo número de personas que desembarca es el que zarpa? ¿Quién constata que, cuando se marchan, no llevan alguna mercancía que declarar? El volumen de embarcaciones con bandera de un país ajeno al espacio Schengen constituye una fuente de riqueza para la ciudad, aunque también, otro frente fronterizo a tener en cuenta en materia de seguridad.

Una cuestión espinosa de la que tienen constancia todos los actores implicados y sobre la cual, quienes advierten de un posible ‘coladero’, reclaman la atención del ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido. Quienes elevan esta queja consideran que la ciudad se encuentra en el punto de mira de las mafias de la inmigración, el narcotráfico y, se atreven a decir, del terrorismo.

Pero, ¿están estos extranjeros exentos de sellar su documentación por el mero hecho de entrar en Ceuta por mar en una embarcación de recreo? Mahersa aclara que cumple con los requisitos legales de compromiso recogidos en el pliego pero que, como concesión administrativa, “no tenemos funciones de policía”, es decir, “no tenemos capacidad ni de comprobar datos ni de registrarlos” porque el control de la documentación de las personas que entran y salen de cualquier puerto, como ocurre en el de Ceuta, “lo debe exigir la Policía Nacional”. Mientras que en el mar corresponde al Servicio Marítimo de la Guardia Civil.

No obstante, resulta obvio decir que Mahersa es minuciosa al solicitar, a la hora del registro de entrada, toda la documentación de la embarcación, el seguro y comprobar cuántas personas viajan a bordo. Sin embargo, como añadieron los usuarios del Puerto Deportivo, como pagan por adelantado su estancia, nadie controla si pasaje y tripulación están compuestas por el mismo número de personas cuando zarpan de nuevo.

Su director general señaló que su empresa no puede “exigir, retener ni quedarse” con los pasaportes, lo cual permite “simplemente un visionado, apuntamos e incluso ellos mismos rellenan la hoja de entrada y es lo máximo que podemos hacer”.

El equilibrio entre fuente de riqueza y seguridad

El Puerto Deportivo era este jueves por la tarde un ir y venir de visitantes con compras. Incluso en algunas embarcaciones de menores dimensiones eran visibles las maletas de viaje. Ceuta resulta atractiva a los turistas, ese día en su mayoría marroquíes, y el mar es una vía de acceso alternativa con una frontera terrestre impracticable. Los usuarios de las instalaciones aplauden esta fuente de riqueza para la ciudad, pero piden hallar un punto de equilibrio con el mantenimiento de la seguridad.

La adjudicataria ya trasladó a las autoridades esta cuestión y se reunieron

Mahersa ya trasladó con anterioridad la inquietud que expresan ahora los usuarios. Momento a partir del cual, explicó su director general, Francisco Javier Martín Segura, mantuvieron una ronda de reuniones en la que participaron los tres estamentos involucrados en esta peliaguda cuestión: Ciudad Autónoma, Delegación del Gobierno y Autoridad Portuaria.

Los cuatro, sumada la concesionaria del Puerto Deportivo, llegaron a la misma diatriba de siempre: cada uno cumple las funciones que tiene otorgadas y ninguna de las partes “puede hacer nada más por ahora”. Es decir, que ninguna de las instancias implicadas, incluidas las administraciones, incurre en un incumplimiento. No obstante, al menos Mahersa, reconoce que la situación de la ciudad autónoma es particular por el volumen de embarcaciones de Marruecos que recibe.

Consultada por quién tiene que encargarse del control documental en el Puerto Deportivo, la Delegación del Gobierno informó de que es de aplicación la misma normativa que en todo el territorio Schengen para acceso a puertos deportivos.

Como dato curioso apuntado por la empresa y los usuarios del Puerto Deportivo, los puertos en Marruecos funcionan totalmente a la inversa y los navegantes tienen que formalizar tanto la entrada como la salida de las instalaciones. La embarcación tiene que aportar en la torre de control su documentación en regla, la del propietario, el número de personas que viajan, bienes a declarar, sistema de transmisiones, color… Allí recibe dos copias de la hoja de entrada: una para la Policía marroquí que revisa la identidad de todas las personas a bordo y otra para Aduanas por si tienen que revisar el barco. Un trámite que hay que volver a cumplimentar a la salida. Incluso, indicaron desde Mahersa, las autoridades alauíes pueden retener la documentación.

Los usuarios añadieron que este procedimiento no solo se sigue en el país vecino, sino también en Gibraltar.