• Los cuatro ocupantes sufrieron varias lesiones y tuvieron que se atendidos

Dos conductores kamikaze provocaron el pánico en la carretera de Benzú y estuvieron a punto de causar una verdadera desgracia a los cuatro ocupantes de un vehículo que circulaba desde Benzú en dirección al centro. Los hechos, tal y como nos narra, el conductor del automóvil siniestrado, se iniciaron cuando a la altura aproximadamente de la desaladora vio por el espejo retrovisor como dos vehículos venían a gran velocidad y adelantándose uno a otro.

Resulta que comenzó a tomar precauciones, porque venía muy tranquilo, acompañado por su novia y en la parte de atrás iban sus dos hijas. Sin embargo, uno de los automóviles le adelantó y el segundo hizo lo mismo, pero le llegó a dar por detrás y se salió inmediatamente de la carretera nacional.

A pesar de sus esfuerzos por intentar controlar su coche, lo cierto es que chocó contra el quitamiedos, luego contra una fuente, doblando el automóvil y como último obstáculo una pared de hormigón. El conductor nos cuenta que, desde luego, los expertos le han comentado que pudieron salvar su vida los cuatro ocupantes porque el vehículo que llevaba era completamente nuevo, ya que es casi imposible resistir los tres impactos que sufrió.

Además se dio la circunstancia de que el vehículo que le adelantó y le golpeó en la parte trasera, luego se salió de la carretera unos doscientos metros después como consecuencia de la velocidad a la que iba.

Los cuatro heridos, que ocupaban el automóvil siniestrado, tuvieron que ser atendidos por una ambulancia del 061 que se desplazó hasta el lugar y les trasladó hasta el servicio de urgencias del Hospital Universitario, donde fueron atendidos por los médicos de guardia que les diagnosticaron a todos ellos varias lesiones, aunque ninguno quedó ingresado.

Es cierto que estas cuatro personas se puede decir, sin temor a equivocarse, que han vuelto a nacer.

Detenido por la Guardia Civil

En el lugar se presentaron agentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y de la Policía Local, además de una dotación del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) y una ambulancia del 061. Como uno de los vehículos kamikaze se salió de la carretera unos doscientos metros después como consecuencia de la velocidad y el otro automóvil que competía con éste se dio a la fuga, lo cierto es que los agentes de la Guardia Civil pudieron detener, en primer lugar, al ocupante del automóvil siniestrado y que participaba en esta auténtica carrera y cinco minutos después al segundo, pasando todos ellos a disposición de la autoridad judicial.