• Señala que lo que se debe hacer es que los subaharianos puedan solicitar el derecho de asilo

La Asociación Pro Derechos Humanos (APDH), la Federación SOS Racismo y Prodein han asegurado que reforzar la valla de Ceuta y Melilla no es la solución al problema migratorio, y han exigido que, al igual que los sirios, los subsaharianos tengan derecho a solicitar asilo.

“Si con los subsaharianos pasara igual que con los sirios no habría problema pero no tienen el derecho a pedir asilo, están vetados en la frontera”, ha señalado a Europa Press el presidente de Prodein, José Palazón, destacando que los sirios “tenían un problema” cuando no se les daba asilo, pero que al tener este derecho “han dejado de ser un problema”.

En este sentido, ha pedido organizar un acceso en la frontera “fácil, humanitario y controlado”, y ha criticado la propuesta de la Guardia Civil de reforzar la valla de Ceuta. “La gente no viene a divertirse, está escapando de la muerte y no tienen más remedio que saltar la valla porque no tienen otra forma de entrar. No hay que tomar medidas policiales extraordinarias como si fuera una agresión”, ha defendido.

Igualmente, ha añadido que el cierre de fronteras “no ha cerrado para nada la inmigración ni el supuesto efecto llamada”, y que, desde su punto de vista, “la cosa no ha cambiado para mejor sino para peor”. “Es una pena que Ceuta y Melilla, pudiendo ser una puerta de paso seguro, cierren sus puertas. Se tienen que jugar la vida ante la necesidad de escapar de sus países de origen”, ha lamentado Palazón.

En la misma línea, el portavoz Estatal de SOS Racismo, Mikel Mazkiarán, ha subrayado que el reforzamiento de la valla de Ceuta “en ningún caso” va a solucionar el problema de fondo, que, en su opinión, es la “desigualdad entre países” y una política migratoria “centrada exclusivamente en el control de la entrada”.

Por ello, ha indicado que la política migratoria tiene que tener “una visión más amplia”, ya que dentro del grupo de personas que está intentando saltar la valla hay “posibles solicitantes de asilo”. “Es evidente la diferencia de trato entre los sirios, que pueden formalizar una solicitud de asilo y no necesitan entrar de manera abrupta, y estas personas, entre las que seguramente haya posibles candidatos a ser solicitantes de asilo”, ha explicado.

Para Mazkiarán, el contexto de estos saltos es la “necesidad” que tienen esas personas de salir de sus países y las políticas “férreas” en materia de extranjería. “Las personas que intentan estos saltos son las más vulnerables y las que no tienen posibilidades económicas para hacerlo de otra manera”, ha concretado.

“Esto me recuerda a situaciones ya vividas en la valla de Melilla. Es un escenario ya conocido en Melilla que se está repitiendo ahora en Ceuta, porque las personas que intentan cruzar a la Península van buscando aquellos puntos de paso que tengan menos dificultades”, ha resaltado.

Por su parte, el portavoz de APDH Carlos Arce, ha asegurado en declaraciones a Europa Press que la “única realidad” que hay es que estas personas la “única” manera que tienen de llegar a Europa es entrando por estas vallas.

“Esto se va a repetir mientras sigan existiendo esas condiciones en los países de origen y mientras no existan vías legales y seguras. Es un poco cínico que se muestre a estas personas como una invasión virulenta cuando en realidad es lo contrario”, ha criticado Arce, destacando que la vía de entrada irregular en Ceuta y Melilla es “absolutamente marginal” porque el número de subsaharianos en España “representan una minoría”.

Respecto a reforzar la valla de Ceuta, ha señalado que esa “no es la manera” de gestionar los grupos migratorios en las fronteras, ya que, a su juicio, “más medios de represión no van a solucionar esta circunstancia”. “He escuchado que mil migrantes portan mazas y lanzas para disuadir a las fuerzas de seguridad que intentan mantener la valla. Nos parece rechazable el intento de criminalización que algunas fuentes están haciendo de estas personas”, ha concluido.