• Ceuta posee una de las gestiones más reconocidas en este servicio de atención social que se administra desde el IMSERSO

Son muchos los dependientes que siguen en lista de espera. A 30 de junio de 2017, el número de dependientes reconocidos por el Sistema de Autonomía personal y Atención a la Dependencia (SAAD) en España es de 1.217.355 y las personas atendidas son 900.000, por lo que 319.112 están a la espera de recibir las prestaciones a las que tienen derecho. En Ceuta la situación es infinitamente más halagüeña.

De hecho, los últimos datos recogidos por el Imserso, apuntan que de los 1.741 dependientes que existen en Ceuta oficialmente, todos están valorados. Tan sólo 13 personas están pendientes de valorar para determinar su grado de dependencia, siendo la petición de valoración más antigua del día 4 de mayo y el resto de el mes de junio. Además, en los últimos datos que se desprenden del último dictamen del Observatorio de la Dependencia, los datos recogen que las ciudades autónomas son los territorios donde mayor rigor se aplica en el baremo, por lo que casi uno de cada tres valorados no obtiene grado (31,5 %) cuando la media española es del 20,1%. En concreto, según fuentes del IMSERSO consultadas, de los 1.741 dependientes evaluados, un total de 551 han sido valorados sin grado por lo que no entrarán como beneficiarios de le ley.

El informe señala que los esfuerzos de las comunidades autónomas, que aportan el 80 por ciento de la financiación, frente al 20 % el Gobierno, han conseguido aumentar en los dos últimos años el número en más de 160.000 personas, aunque muchos de ellos son dependientes menos severos, que suponen menor coste.

En la presentación del informe, el presidente del Observatorio y de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, José Manuel Ramírez, ha denunciado que aunque hayan aumentado las personas atendidas se ha hecho con servicios de bajo coste, como teleasistencia o cuidados familiares, y sin crear empleo.

Este incremento de personas atendidas se da de forma desigual entre las regiones, y, por ejemplo, mientras en Aragón subió el 41,9 por ciento en Cataluña solo aumentó el 6 %.

La reducción de la lista de espera desde que se cerró hace dos años el calendario de incorporación de todos los niveles de dependientes ha sido de 123.000 personas, es decir, un 28 por ciento. A nivel nacional, si se analiza el descenso de las listas de espera respecto al último año (de junio de 2016 a junio de 2017) todas las CCAA la han reducido, pero con grandes diferencias que oscilan desde el 41,8 por ciento de Canarias (afectando a 12.500 personas) y el 1,4 % de Castilla y León (1.183 personas), aunque esta última comunidad es de las que menos lista de espera tiene.

El responsable del observatorio ha recordado que el 54% de las personas de la lista de espera tienen más de 80 años. El informe destaca que la lista de espera no está solo compuesta por los últimos dependientes de Grado I (dependencia más leve) que se acaban de incorporar, sino que hay un importante número de dependientes de mayores grados.