• Una entrada de 187 y cinco intentos desde el lunes hasta el viernes

Ceuta ha vivido esta semana la mayor crisis en la historia de la inmigración desde que hace casi 25 años llegaron los primeros subsaharianos a nuestra ciudad. Han sido un total de seis asaltos a la valle en un período que comenzó el lunes en la madrugada y que terminó, de momento, el viernes por la noche con ese doble intento de presión por parte de los inmigrantes subsaharianos y que fue repelido por las fuerzas antidisturbios de Marruecos.

El lunes fueron un total de 187 subsaharianos los que lograron sorprender tanto a Marruecos como a España entrando a la carrera por la frontera del Tarajal. Nadie les pudo parar. Fue una sorpresa para todos. Pero desde ese momento se han repetido otros cinco intentos, pero ya tanto un país como el otro estaban preparados para repeler cualquier tipo presión por parte de los cientos de subsaharianos.

Unos subsaharianos que están siendo trasladados en autobuses, en cuanto son detenidos por parte de las autoridades marroquíes hasta el desierto de Argelia y que se sabe que la media de regreso a la zona cercana de Ceuta es de unos dos meses aproximadamente. Han sido varios cientos los subsaharianos que han recorrido estos días en autocares fletados por el Gobierno marroquí el camino de varios cientos de kilómetros hasta el otro lado del país alauita. Y, luego, además, también las fuerzas marroquíes están haciendo batidas por los bosques cercanos a Beliones, donde se suelen esconder los subsaharianos, para detenerles y llevarles hasta el mismo lugar. De ahí, quizás esa desesperación que han demostrado en estas jornadas. Porque ya no hay ni horas para que se produzca el asalto. Normalmente, siempre han preferido las horas entre las cuatro y las seis de la madrugada. Pero, por ejemplo, el miércoles hubo un segundo intento a las ocho de la tarde que se repitió en la jornada del viernes.