Autor: Manuel Castillo Sempere

Otros valles…

A veces nos preguntamos por el milagro de la vida. ¿Qué es todo este trajín que nos lleva y nos trae como la marea en su constante flujo y reflujo sobre las orillas de las playas? Y, en nuestra reflexión, nunca hallamos una respuesta que nos deje plenamente convencido del sentido de nuestra existencia y de toda la naturaleza que se muestra a nuestro alrededor. Y, es en esta incertidumbre la raíz o el principio del camino que algunos emprendimos a la búsqueda de ese punto omega, donde nuestro discernimiento encontrara por fin las razones últimas de la existencia y la presencia de Dios. Bien sabemos, que Dios es un misterio de imposible compresión a la inteligencia de los hombres, que se halla más allá de nuestra propia naturaleza, y que sólo podemos acercarnos a Él a la luz de nuestra necesidad de creer en un Ser que haya posibilitado la creación del cosmos y sus criaturas. Por tanto, podemos creer o no creer en Dios, pero eso no nos acercará a la verdad de su realidad, porque su realidad está fuera de nuestro alcance y nuestro reto es encontrar el lugar que nos corresponde bajo las estrellas. Y, al hilo de estos párrafos anteriores, el descanso de la fiesta dominical siempre me llega con un cierto recuerdo de aquella lejana niñez, cuando mi madre me vestía con la...

Leer Más

Ha llegado la primavera…

Dicen que ha llegado la primavera… Y como todos los años la naturaleza comienza a despertarse del largo invierno desde que las primeras hojas comenzaran a caerse de los árboles… Ahora empieza un nuevo ritmo que hace que todo se agite y la vida se eleve en todo sus esplendor; dijérase que es el pulso intenso de la vida la que llama a arrebato para que renazca todo lo que ayer estaba dormido, y hoy debe de alzarse para proclamar que ha llegado la primavera y es tiempo de fiesta, de alegría, de viejos sueños aún no alcanzados, de palabras, de juegos, de volver a las cosas olvidadas, de romper los misterios y allegarse a la esencia de las cosas. En definitiva es el tiempo donde la vida alza su copa por encima de los altos pinos y las altas sierras, y da un brindis a las aguas que bajan de las cumbres aún nevadas, a los murmullos de los arroyos, a las cigüeñas que regresan a su nido de las altas espadañas de las iglesias; a las raudas golondrinas, que al igual que ellas también regresan a los bajos de las balconadas del Ayuntamiento… Sí, la primavera ha llegado… Lo dicen los estudiosos del cielo y de los equinoccios y de las orbitas de los astros… Y, ahora, en sus cuentas y cálculos afirman que ha entrado la...

Leer Más

La belleza

La belleza, la armonía, la perfección en las formas del alma de las cosas… Cada mañana la luz primigenia alumbra la oscuridad de las tinieblas y hace columbrar el escenario de todo lo creado en un carnaval de colores y mil formas diferentes. Es la vida en su totalidad que se muestra desde la pequeñez de la gota de rocío en la brizna de la yerba, a las altas sierras que se adivinan en la lejanía. Y todo es belleza, y todo es armonía y perfección en los pétalos delicados que muestra la rosa en el recóndito rincón de su jardín. Y continúa la belleza en la contemplación de los feraces valles desde las agrestes cumbres que almenan la cordillera. Y todo se embellece en lo cercano y delicado de unos pétalos y, a la vez, sentimos la perfección de las formas en las agigantadas líneas de las moles graníticas de las altas montañas. La belleza no tiene dimensión, ni distancia, porque lo pequeño y lo grande se entrelazan al modo de la yedra a la piedra, formando universos paralelos donde la armonía se deja sentir traspasando el ámbito físico de todo aquello que pueda medirse y contarse. Sin embargo, el tiempo toma conciencia y envuelve en las horas a la exultante belleza, de tal manera, que la rosa marchita sus pétalos delicados en el recuerdo de su fragancia;...

Leer Más

Todos somos Ibrahim

Un sinsentido El autor analiza el trágico fallecimiento de un muchacho tetuaní. “Hoy todos nos sentimos Ibrahim, y todos sentimos su muerte como propia, pues siempre la muerte conlleva un dolor, pero en este caso que nos ocupa, el dolor es doble por lo inútil y estéril de su muerte”, afirma Una mañana de sol y playa en la Ribera… Un muchacho de la vecina Tetuán se allega a disfrutar de lo que nuestra ciudad puede ofrecerle. Día aciago para lo lúdico y para todo aquello que pueda representar el bienestar de los sentidos. Pareciera que el mar turquesa -a veces esmeralda- de la Ribera ofrece los mejores colores para sentir la belleza y el sosiego. La playa y el mar de este rincón de la “Brecha”, junto a la Catedral, vienen a ser un paraíso de paz y luminosidad en el centro mismo del casco antiguo. Todo es azul de cielo… Todo es turquesa de mar… Todo es armonía en la exactitud del reloj de la vida… Unos jóvenes del centro de acogida de menores extranjeros no acompañados “La Esperanza”(MENA), se acercan a Ibrahim y a su amigo Reda y pretenden robarles… Una huida a la carrera por la arena y, al pie de los escalones de la escalera de bajada de acceso, junto al Club Caballa, una puñalada del agresor le rompe el corazón a Ibrahim, que...

Leer Más

‘El Guille’, donde habita la inocencia

El Guille era el benjamín de la familia Bermúdez; y quizás esta circunstancia le hizo ocupar un lugar donde los otros hermanos no podían asomarse… Guillermo creció libre en el seno de su familia como crecen sin límites las malvas en el campo. La prisa nunca estuvo en su diccionario; así como el enfado o la pelea con algún otro chiquillo. Guillermo siempre me recordó al pan caliente, crujiente y tierno recién sacado de los hornos de las tahonas. Sí; Guillermo está hecho como su madre Mariquita para la bondad y la ternura. En su alma no habitó nunca la maldad, ni siquiera en los desencuentros de algún “rebote” que pudiera ocasionarle algún juego. No sé si alguna vez tuvo alguna riña, pero yo he de confesaros que jamás la presencié ni tengo toda la conocimiento de ello. Guillermo, son de esas clases de niños que han nacido para ser niños vida… Yo siempre me he preguntado, ¿qué misterio esconde en su alma, que hace que la inocencia aparezca en su rostro como una seña de identidad indeleble al paso de los años? Siempre que hablo con él, es el mismo Guille de hace cinco, diez, quince, veinte o treinta años… Es un ser inmutable, no tiene cambios ni se muda; todo en el fluye como un arroyo fresco y claro que bajara de alguna montaña mágica allende la...

Leer Más

Poemas a Ceuta (II)

Poemas a Ceuta (II) son los siete nuevos poemas en el que, a modo de un amante en la distancia, vamos -a golpes de versos-cantando de forma y manera lírica a nuestra tierra Siete es un número mágico, donde pudiera esconderse la clave esotérica para alcanzar una buena parte del conocimiento adquirido en el transcurso de los siglos. De tal manera que el número siete podemos repetirlo en innumerables ocasiones, pongamos: «Siete colinas de la ciudad eterna de Roma, siete cielos, siete brazos del candelabro de los judíos, siete chacras de la energía vital, siete virtudes cristianas, siete mares del Océano, siete palabras de Cristo en la Cruz, siete ríos de la Tierra, siete libros de “Á La Rechercher de Temps Perdu” de Marcel Proust, siete colores del arcoíris, los sietes infantes de Lara, los siete velos de la danza, las siete vidas de un gato, siete palomas blancas… Y, referenciados al cine: “Siete Samuráis” de Akira Kurosawa, o “Los Siete Magníficos” de John Surges, o “Siete Hermanos para Siete Novias” de Stanley Donente. Y, seis días de la semana que necesitó Dios para crear el mundo, los cielos, los océanos, los animales y al hombre y a la mujer; y, un día más, pues al séptimo, descanso» Así también -al igual que Roma-, Ceuta tiene siete colinas, a la que hemos querido escribirle siete poemas, como siete jazmines adolescente...

Leer Más

¿Por qué se van nuestros hijos?

Emigración. El autor del artículo aborda las razones del porqué miles de jóvenes españoles que no encuentran trabajo en su propio país tienen que abandonar España (o más bien los echan) como lo hacían aquellos jóvenes en los años 50 y 60 del siglo pasado Cada día nos hacemos la misma pregunta, a saber: ¿Por qué se van nuestros hijos? ¿Por qué abandonan a sus padres, a sus amigos y a su antiguo barrio? ¿Por qué dejan atrás la identidad a un lugar, a un paisaje determinado, a unas costumbres y a una lengua? Por qué se desvanecen nuestros lazos de años y se va tejiendo otra relación allende nuestros sentimientos como si ya no fuesen nuestros hijos, sino hijos de la emigración? Algunos de estos padres ya fuimos testigos como en los años cincuenta y sesenta nuestros familiares se iban a la emigración, para buscarse un mundo que les diera una oportunidad de una vida mejor a la que podía darle aquella España gris y falta de libertades de Franco. Y fuimos testigos de miles de muchachos despidiéndose en las estaciones de aquellas adversas circunstancias que representaban su día a día, para soñar con alcanzar otros sueños que la vida podía proporcionarles más allá de los entrañables horizontes de la tierra que les vio nacer. Y, ahí están esas viejas fotografías de nuestros familiares en Francia, Alemania, Suiza,...

Leer Más

Somos como guijarros…

Existencia El autor pretende alcanzar el sentido trascendente de la vida con este artículo, acompañado de los versos de ‘Coplas a la muerte de su padre’ de Jorge Manrique. Como guijarros, vamos rodando desde que nacemos hasta el ancho mar, canta el poeta castellano Recuerde el alma dormida,/ avive el seso e despierte/contemplando/cómo se passa la vida,/ cómo se viene la muerte/ tan callando;/ cuán presto se va el plazer,/ cómo, después de acordado,/ da dolor;/ cómo, a nuestro parescer,/ cualquiere tiempo pasado/ fue mejor. III Nuestras vidas son los ríos/ que van a dar en la mar,/ qu’es el morir;/ allí van los señoríos/ derechos a se acabar e consumir;/ allí los ríos caudales,/ allí los otros medianos/ e más chicos,/allegados, son iguales/ los que viven por sus manos/ e los ricos./V Este mundo es el camino/ para el otro, qu’es morada/ sin pesar; /mas cumple tener buen tino/para andar esta jornada/  sin errar./ Partimos cuando nascemos,/ andamos mientra vivimos,/ e llegamos/ altiempo que feneçemos;/ assí que cuando morimos,/ descansamos./ XIII Los plazeres e dulçores/ desta vida trabajada/ que tenemos,/ non son sino corredores,/ e la muerte, la çelada/ en que caemos…/ XIV Esos reyes poderosos/ que vemos por escripturas/ ya pasadas/ con casos tristes, llorosos,/ fueron sus buenas venturas/ trastornadas;/ assí, que no hay cosa fuerte,/ que a papas y emperadores/ e perlados,/ assí los trata la...

Leer Más

Las piedras de la vergüenza

Contestaba sólo hace unos días a una noticia del Faro*, en la que citaba  la lluvia de piedras caída desde los altos del Príncipe contra  los bomberos, que habían acudido  a apagar un fuego  en una zona de vertederos de chatarras  que, previamente, habían sido llamados al teléfono de emergencias del  112. Y, contestaba con el argumento de que no era un hecho puntual de una gamberrada ocasional,  realizada por unos muchachos aburridos y menesterosos, que gastaban su tiempo en “no hacer nada”, en arrojar piedras contra los bomberos para pasar un rato de diversión jugando al pin, pan, pun… De ninguna de las maneras es un hecho puntual; sino algo más trascendente, tan trascendente que, a mi modo de ver, deja negro sobre blanco sobre uno de los  comportamientos  sociológicos  más característicos de nuestra ciudad, a saber: “La falta de educación cívica de parte de la población, que hace estallar y romper la posibilidad de cualquier acercamientos entre las diferentes comunidades”. Las circunstancias de inadaptación, de drogas, de paro permanente, de frustración, de violencia, de falta de futuro para la población de origen magrebí que habita en El Príncipe, y que retrata la famosa serie televisiva de “Telecinco” con más o menos fortuna,  se ha hecho del todo insostenible. De tal modo que ¡BASTA YA!, decimos como un grito que desgarre todo el cielo y recorra toda Ceuta...

Leer Más

La larga travesía del PSOE (IV). Epílogo

He andado muchos caminos,/ he abierto muchas veredas;/ he navegado en cien mares,/ y atracado en cien riberas./ En todas partes he visto/ caravanas de tristeza, /soberbios y melancólicos/ borrachos de sombra negra,/ y pedantones al paño/ que miran, callan, y piensan/ que saben, porque no beben/ el vino de las tabernas./ Mala gente que camina/ y va apestando la tierra…/ Y en todas partes he visto/gentes que danzan o juegan, / cuando pueden, y laboran/sus cuatro palmos de tierra./ Nunca, si llegan a un sitio,/ preguntan a dónde llegan./ Cuando caminan, cabalgan/ a lomos de mula vieja,/ y no conocen la prisa/ ni aun en los días de fiesta./ Donde hay vino, beben vino;/ donde no hay vino, agua fresca./ Son buenas gentes que viven,/  laboran, pasan y sueñan,/ y en un día como tantos,/ descansan bajo la tierra”. ‘He andado muchos caminos’ Antonio Machado. Día triste para el socialismo de este país, donde el alma, el alma de 137 años del PSOE, se ha entregado sin lucha, sin levantar siquiera la voz, a un partido corrupto, al partido de la Banca, de las grandes corporaciones y entidades financieras, de las puertas giratorias, de Soria, de Correa y de Bárcenas, por decir algunos que se llevaban el dinero a espuertas, de los desahucios, de la ley mordaza, de los 5.000.000 de parados, de la emigración, de los jóvenes...

Leer Más
  • 1
  • 2

Buscador de artículos

Sábado Legionario en homenaje a los antiguos Caballeros Legionarios
Final de la Sesión resolutiva y Sesión de Control del Pleno de la Asamblea de Ceuta (28-04-2017)
Las consecuencias de la lluvia y el temporal, en mar y tierra
Lorenzo del Río elevará a Madrid las quejas por los fallos informáticos en los juzgados de Ceuta
Alerta amarilla por fuertes lluvias
El coronel Quintana toma posesión de su cargo al frente de la USBAD
El PSOE valora no acudir a más plenos si no hay disculpa formal de Carreira
Carreira habla de “atentado contra la dignidad” y dice que Miaja se sube “al carro de los extorsiona
Duro enfrentamiento en el pleno entre Carreira y Miaja
La Compañía de Honores de la Comgeceu arría la Bandera en la plaza de África
Sesión resolutiva del pleno correspondiente al mes de abril de 2017
Entre clase y clase – Reina Sofía