• Se conformó con la pena impuesta después de la evidencia de su actuación

El conductor de la moto de agua que protagonizó en la tarde del viernes una espectacular huida, primero de una patrullera marroquí y, después, de dos embarcaciones de la Guardia Civil, se conformó ayer en el juzgado con una condena de seis meses de multa a razón de 10 euros diarios, es decir, el pago de 1.800 euros. Además se significó que en ejecución de sentencia deberá quedar plasmado el pago de la indemnización a los agentes que sufrieron algún tipo de lesión durante la persecución. Después de asumir lo ocurrido ante el juez y conformarse con la pena fue puesto en libertad. Los hechos se produjeron en la tarde del viernes y llamaron la atención de los muchos ciudadanos que se encontraban en la playa en ese momento; ciudadanos que fueron testigos de la huida de esta persona a la que intentaban cercar los componentes del Instituto Armado a bordo de las semirrígidas. Para intentar escapar de los agentes no dudó en embarrancar la moto en la playa del Chorrillo sin tener miramiento a la cantidad de bañistas que en ese momento se encontraban en el lugar. Allí abandonó la moto y emprendió la huida, siendo alcanzado por varias patrullas del Cuerpo a la altura del colegio ‘Mare Nostrum’. Los policías locales de playa así como los socorristas de Marsave intentaron de igual manera darle alcance, sin que nadie acertara a dar una explicación del proceder y comportamiento de esta persona, que incurrió en un delito de desobediencia al no acatar las órdenes de parada que le estaban marcando los componentes de la Guardia Civil. La huida terminó con el arresto, el traslado al cuartel de Hadú y su puesta a disposición judicial en el día de ayer. Mientras su actuación ha quedado reflejada en un vídeo que no hace más que pasarse de móvil a móvil.