• Uno de los requisitos del proyecto es la adecuación de los edificios para que cumplan la cualificación energética estipulada por ley

El ARI de Santiago Apóstol ha alcanzado el 50% de su ejecución después de nueve meses de trabajo en la barriada (recordar que la actuación dio comienzo en agosto del pasado año).

La tan esperada obra por parte de los vecinos acomete la reforma de las fachadas y cubiertas de unos bloques que ya requerían una intervención inmediata debido a la antigüedad de los edificios.

Una de las premisas de esta actuación, y que ha sido condición indispensable en el proyecto de la obra, es la adaptación de la totalidad de los edificios de modo que cumplan con la cualificación energética exigida por ley en cualquier edificación actual.

La exigencia de un grado energético mínimo supone la inclusión, tanto en la fachada como en la cubierta, de un aislante térmico, además de la inclusión de toldos y láminas de reflexión solar, únicamente en aquellas viviendas con orientación sur, las que se reciben una mayor cantidad de luz a lo largo del día.

A la antigüedad de estos bloques, cuya construcción data de entre los años 40 y 50, se suma su exposición a los vientos de levante que no han ayudado a preservar en mejores condiciones los edificios. Además, los precarios materiales empleados hace casi ocho décadas (en su mayoría áridos de playa) también son otro hándicap en el estado actual de las viviendas.

El proyecto no contempla únicamente la rehabilitación de las fachadas, sino una actuación estructural de forjados, cantos o pilares, con la inclusión de mallas aislantes.

El ARI ha acometido la mitad del proyecto hasta la calle Hermanos Pinzón y continuará con Juan Sebastián Elcano, quedando únicamente pendiente la calle Alonso de Ojeda que incluye el antiguo edificio del mercado local.

Dos actuaciones

Otro de los ARI que la Ciudad acomete desde el pasado mes es el correspondiente a Los Rosales, cuyo estado también demandaba una actuación de emergencia.

Un total de 5.000 vecinos de las dos zonas se beneficiarán de ambas actuaciones, cuya duración es de 16 meses en el caso de Santiago Apóstol y de 20 en Los Rosales.

La partida presupuestaria supera los 5,5 millones de euros en ambos casos y se configura como una de las actuaciones más demandadas y esperadas por los vecinos de ambas barriadas durante años.