• Zhora E.M., de 56 años, cruzaba por un paso de peatones

  • El 061 logró recuperarla, pero tenía traumatismo craneoencefálico grave

Una ciudadana marroquí, de 56 años, llamada Zhora E.M., falleció en la tarde de ayer en el Hospital Universitario una vez que unas horas antes había sido atropellada por una moto en el paso de peatones que está situado cerca de la rotonda que se encuentra al lado de la frontera del Tarajal.

El hecho se produjo alrededor de las 15.00 horas, cuando una mujer que conducía la moto y que había salido de trabajar se dirigía en dirección al centro de la ciudad cuando, de pronto, se encontró encima con Zhora E.M. que estaba ya cruzando acompañada de otra compatriota. Como consecuencia del golpe, y según testigos presenciales le han confirmado a este periódico, la atropellada fue desplazada unos metros más adelante dándose un golpe muy fuerte contra el asfalto.

De manera inmediata, varios agentes de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía que se encontraban en la frontera se acercaron para ver que había sucedido e intentar ayudar. A los pocos minutos llegó una ambulancia del 061. Cuando el médico se acercó a Zhora E.M., la misma se encontraba en parada cardiorespiratoria, pero aún así lograron recuperar a la mujer en primera instancia. De manera inmediata fue trasladada hasta el Hospital Universitario, donde ingresó en estado crítico en el servicio de Urgencias y fue llevada hasta la Unidad de Cuidados Intensivos.

El parte médico era concluyente: tenía un traumatismo craneoencefálico grave, con lo cual se temía por su vida. De manera inmediata se decidió que no era conveniente su evacuación a un hospital de la Península, con lo cual todo el esfuerzo médico se iba a efectuar en ciudad. Sin embargo, a pesar de todo el gran trabajo profesional en el Hospital, esta mujer falleció alrededor de las seis de la tarde.

Algunos testigos presenciales señalaron a este periódico que el impacto tampoco fue muy grande, ya que la motorista no había tenido tiempo de ir a una gran velocidad porque había comenzado la marcha unos treinta metros más atrás. Todos los que lo presenciaron apuestan a que el golpe que recibió en la cabeza al caer sobre el asfalto fue la causa.  Incluso indican que la conductora de la moto no se cayó de la misma tras el golpe.

Por otro lado, indicar que la Policía Judicial de la Guardia Civil ha abierto una investigación sobre el suceso y ya han declarado varios policías nacionales que estaban de servicio y que pudieron ver parcial o totalmente el atropello. Aparte, la Benemérita tiene previsto citar a algunas personas que estaban en el lugar para que presten declaración, antes de pasar el atestado al Juzgado de guardia.

Se ha podido conocer que han localizado a la familia de la víctima, la cual era natural de Tánger, para que conocieran los hechos y pudieran venir a Ceuta para hacerse cargo del cadáver.

No se puede utilizar esta muerte para atacar con el caos fronterizo

Es cierto que la muerte de Zhora, la mujer marroquí que fue atropellada en la cercanía de la rotonda de la frontera, se produjo a escasos metros del paso fronterizo. Sin embargo, no tiene nada que ver el caos que vivimos casi a diario en la N-352 para que ahora este atropello lo mezclemos con ese asunto, con el cual no tiene nada que ver. En primer lugar, porque el atropello se produjo y se daba la circunstancia que en la jornada del jueves no había casi vehículos por no decir ninguno y que resulta que lo mismo podía haber ocurrido en cualquier otro paso de peatones de Ceuta. Y, luego, no es una muerte más en la frontera. Por ejemplo, no es comparable con la joven que murió como consecuencia de una avalancha que tuvo lugar en el lado marroquí de la frontera. Mezclar churras con merinas es equivocar a veces al personal.