El temporal sigue haciendo de las suyas. Ceuta, por segundo día consecutivo, vuelve a quedar aislada. El Passió de Balearia, atracado en el puerto y sin poder mantener el enlace con la península, es el reflejo de la crudeza de este Levante con vientos de más de 80 kilómetros por hora y olas que rozan los 5 metros.

El temporal ha dejado en puerto a muchos ciudadanos, víctimas de la situación. Como Luis, francés, que ha viajado con un grupo de compañeros de distintos puntos del centro de Francia a Marruecos, con coches que tienen más de 20 años, en ayuda humanitaria al Atlas. Son diez en total, ahora atrapados con sus cinco vehículos.

“Hemos llevado cosas para la gente, para las escuelas, pero nos quedamos bloqueados”, explica. Una aventura la de este grupo de franceses que se topa con una auténtica odisea, porque aspiran a llegar a su tierra para poder votar en las elecciones de este domingo. “Tenemos que estar el domingo en Francia y nos quedan más de 2.000 kilómetros para llegar. Hemos pasado la noche en un hotel, veremos ahora a ver qué hacemos, si coger otro hotel. Aquí no tenemos peligro de seguridad, porque los franceses nos ayudamos en vigilar”.

También Driss se ha quedado aislado en Ceuta. Reside en Francia y había acudido a Marruecos para visitar a su familia en Marrakech. Espera en el puerto a que salga algún barco, tiene por delante la odisea de cruzar pero deja atrás otra odisea mayor vivida en la frontera.

“Tengo que volver a Francia, hace dos días que estoy aquí esperando. Mi familia está en Francia. Estoy aquí mejor que en la frontera, me quedé siete horas en la cola”, explica.

Caravanas y autobuses bloqueados, conexiones suspendidas, viento… y mucho oleaje. La fuerza del mar, la fiereza del viento son capaces en su combinación de dejar a la ciudad bloqueada. Capitanía Marítima espera que a partir del sábado a mediodía el Levante baje.