Situación caótica, tercermundista y rozando la tragedia. Desgraciadamente nada nuevo en el Tarajal II. Esta mañana el polígono aparecía así. Con la entrada principal completamente bloqueada después de que cientos de personas hayan hecho noche en Ceuta ocupando la zona antes de que se pusiera en funcionamiento el paso. ¿El resultado? Que era imposible organizar todo esto.

Ha habido hasta enfrentamientos a golpes entre porteadores, en el escenario de una masificación absoluta, con cientos de personas atrapadas y un auxiliar de la vigilancia de seguridad gritando por el megáfono que pusieran orden, porque si no el paso tenía que cerrar. No habían dado las nueve de la mañana y el Tarajal era un lugar incontrolable.

La llegada de la UIP logró que la concentración de personas se fuera disolviendo. Todos los porteadores fueron obligados a moverse del lugar conduciéndolos hacia la salida de la Chimenea, por donde los policía iban a sacar a las mujeres. Se volvió a utilizar la escalera de la muerte.

Y en la Chimenea se volvieron a vivir escenas dramáticas. Ciudadanos y policías tenían que sacar así a las mujeres, para que no fueran aplastadas entre ellas mismas. Poco a poco se fue poniendo orden en la zona, si es que esto puede llamarse orden. Aquí no pasa una desgracia porque los dioses están de la parte de este mundo perdido que crece en la última esquina de Ceuta.

Por cierto que en la frontera del Tarajal ha habido también retenciones, detenidos y control sobre los vehículos dedicados al transporte de mercancía. Se les echaba hacia atrás para evitar mayores colapsos.