• El sindicato acusa a la Delegación de no emprender acciones para evitar “fraudes” en casos de niños que, se sabe, tienen relación con sus familias y van a Marruecos

CCOO ha denunciado la precariedad de medios y personal en el centro ‘La Esperanza’ así como la falta de implicación de las administraciones a la hora de abordar esta problemática para dar soluciones. Critica el sindicato que el centro está desbordado y a “punto del colapso” habiendo jornadas en las que se acoge a 200 MENA pero con una dotación de personal inferior a la que había cuando se puso en marcha el albergue de Hadú en el año 2000.

Esta es la pincelada clave de un problema que se hace mayor y que repercute también en la situación de los trabajadores del Área. CCOO habla de “desgaste físico y mental” debido a las “situaciones laborales en las que los trabajadores realizan sus funciones” y critica la “interinidad laboral e indefensión jurídica que sufren los empleados, que no ven por qué no se garantiza su estabilidad laboral”, añade.

“El que aún no se haya dotado al colectivo de un seguro de responsabilidad civil que otorgue más garantías” es objeto de denuncia sindical que se suma a la “inexistencia de un Plan de Salud que lleve un seguimiento exhaustivo de los posibles brotes de enfermedades que pueden repercutir en la salud”. “Ni les son reconocidos conceptos tan claros como los de peligrosidad o toxicidad en la realización de sus funciones”, expone.

No solo por las condiciones laborales se queja CCOO, que ha realizado un informe exhaustivo sobre este asunto, también alude a algo de sobras conocido: las instalaciones. De hecho el albergue de Hadú fue construido para una misión distinta a la que ha tenido que desarrollar, sin que “reúna en absoluto las condiciones idóneas para acoger a este tipo de usuarios”, advierte.

La población de menores tuvo que ser trasladada de urgencia del antiguo centro del Hacho porque se había cursado una orden de la Fiscalía ante las pésimas condiciones en que estaban los MENA. Eso llevó a la Administración a dar uso al único centro que podía estar disponible: este albergue, cargándose el proyecto social que se había pretendido en la zona.

CCOO habla además de nula implicación de las administraciones. “Un gran número de MENA no lo son, ya que tienen localizadas a sus familias, padres o tutores, en Ceuta o en sus cercanías, manteniendo un contacto regular con ellos en sus continuas salidas del centro, así como el traslado o recogida de los mismos en sus vehículos particulares”, denuncia el sindicato, que alude además a la conocida “merma de residentes en fechas puntuales coincidentes con las fiestas”, lo que “nos lleva a pensar que si bien existen situaciones de verdaderos desamparos, también las hay de fraude manifiesto en estas situaciones”.

Esto no es nuevo, de hecho hay informes en los que se hace constar estas situaciones, “pero no se han realizado acciones coordinadas para evitar esos fraudes que van en detrimento de la calidad asistencial y es un efecto llamada para menores y familias”.

CCOO valora la actuación que llevan a cabo los policías locales al evitar incidentes en el centro y exige de la Administración que se adopten las medidas necesarias para dar una adecuada atención a los menores, adecuando y optimizando los recursos humanos.

Competencias de reagrupación que no se cumplen

CCOO denuncia que la Delegación del Gobierno nada hace para reagrupar a los menores por lo que se incumplen las normas existentes y de obligado cumplimiento en los casos en que se sepa que los menores contactan con sus familias o incluso éstas acuden al centro a verles. “Es la competente par llevar a cabo los trámites relativos a la repatriación desde España de un menor”, lamenta el sindicato. CCOO insiste en algo que ya se sabe, aunque también es cierto que esa reagrupación que considera fácil es inviable de llevar a cabo a través de la frontera del Tarajal ante las nulas gestiones permitidas por Marruecos.