• La coalición quiere saber si la Ciudad paga el agua al mismo precio aunque sea más barato producirla y si se ampliará el contrato con Cadagua o habrá licitación

Caballas está preparando una interpelación para la Sesión Plenaria de control al Ejecutivo de este mes con el objetivo de que el Gobierno de Vivas “resuelta todas las dudas existentes en relación con el funcionamiento actual y futuro de la planta desalinizadora y de sus nuevos módulos en concreto”. Según han explicado fuentes de la coalición a ‘El Faro’, aunque el proyecto todavía no ha sido recepcionado por la Administración local “el nuevo equipamiento ya está funcionando, no sabemos si en pruebas o bajo qué régimen”.

El Ministerio de Medio Ambiente adjudicó en 2008 con un plazo de ejecución de un año y medio la ampliación de la planta a una UTE formada por la Compañía de Obras Castillejos y Cadagua, empresa que a su vez gestiona la desalinizadora desde 2002 y como concesionaria durante 30 años a cambio, según se estableció en la adjudicación, de 4,1 millones de euros por ejercicio por su explotación, el equivalente a 0,62 euros el metro cúbico de agua desalada.

Las tecnologías que incorporan las nuevas líneas de producción hacen que sean más eficientes y Caballas quiere saber si la Ciudad sigue pagando el agua generada a menor coste “al mismo precio”.

La coalición también desea que el Ejecutivo explique si la gestión de las nuevas infraestructuras se añadirán al contrato original con Cadagua (en el caso de que sea posible si la extensión supera el 10% del montante de la concesión) o no, en cuyo caso también preguntará por si se hará una licitación pública.

La entrega del nuevo módulo lleva años demorándose. El último retraso vino motivado por las discrepancias entre la UTE constructora y el Ministerio alrededor de un proyecto de obras complementarias que ascendía a 145.891 euros y cuyo contrato se acabó firmando en junio del año pasado. La Ciudad ha previsto varias veces la visita de la ministra de Medio Ambiente para asistir a su recepción.

El precio del agua, “fuertemente subvencionado”

La Ciudad Autónoma de Ceuta ha recibido en los últimos años una subvención por valor superior a los 4 millones de euros para la financiación de los costes de funcionamiento de la planta. Las costosas inversiones requeridas por la desalinizadora y su alto consumo energético, elevan el coste del agua y repercutir su totalidad “supondría un gran esfuerzo económico para los ceutíes”, por lo que su precio está “fuertemente subvencionado”, según la Confederación.

El salto definitivo para asegurar la producción necesaria

El Informe de Viabilidad del Proyecto de Ampliación y Adecuación de la desaladora con el fin de aumentar su producción de 23.000 metros cúbicos al día hasta 31.800 estima que los ciudadanos de Ceuta solo sufragan, a través de las tarifas de agua que pagan, “el 10% de los costes totales que supone el suministro de agua”.  “El 90% restante está subvencionado con cargo a los Presupuestos Generales del Estado”, destaca el documento.

El proyecto se concretó con un primer paso de desalación capaz de producir 10.000 metros cúbicos al día a base de dos líneas de 5.000 de capacidad unitaria y un segundo paso, en un único bastidor, que permite alcanzar 8.800 de agua desalada con la calidad estipulada en la normativa vigente.

Para cubrir las necesidades futuras se reservó el espacio necesario para albergar dos bastidores adicionales de 5.000 metros cúbicos al día cada uno en un primer paso y un bastidor adicional de 8.800 en segundo paso, así como el conjunto de las instalaciones auxiliares necesarias.

La desaladora se construyó hace veintiún años y fue posteriormente ampliada en el año 2002 por la entonces Dirección General de Obras de Hidráulicas del Ministerio de Fomento.

Según sus últimas memorias, Acemsa viene suministrando a la población en torno a los 22.000 metros cúbicos diarios de agua.