El rey Felipe VI realizó la donación de cinco alabardas a la Brigada de la Legión y a los cuatros Tercios existentes,  entre ellos el 2º Tercio “Duque de Alba”, de Ceuta. Ha sido hoy a las 12:45 horas, en el Palacio Real de Madrid.

Dichas alabardas son las que sustituyen  a las que  hasta ahora usaban en sus Guiones  las citadas Unidades Legionarias, que fueron donadas por el Rey Juan Carlos I  en octubre de 1993 en la  Plaza de Málaga al regreso de Bosnia-Herzegovina de la Agrupación Táctica “Canarias”.

A dicho acto asistió el general Jefe de la Brigada de la Legión, y los coroneles Jefes de los Tercios de la Legión –entre los cuales se encontraba el coronel jefe del 2º Tercio, Félix Abad Alonso-, los suboficiales Portaguiones de las Unidades que recibían alabardas y el militar más antiguo de  la Escala de Tropa de la Legión.

Con motivo  de la Proclamación de Su Majestad el Rey Felipe VI, la Guardia Real procedió a modificar la simbología de sus uniformes y distintivos, con el nuevo escudo de armas y el nuevo blasón. Uno de los primeros  elementos que se adaptó fue las Reales Alabardas, por lo que en esta ocasión  se procedió a renovar las alabardas de la Legión que en la actualidad portaban las Armas del  Rey Juan Carlos I.

Las Reales Alabardas son usadas actualmente como astas de los guiones del Cuartel General de la Brigada “Rey Alfonso XIII” de  La Legión,  y de los cuatro Tercios. Cuando una Agrupación de la  Legión se desplaza en misiones internacionales también usa en su Guión una Real Alabarda, en recuerdo de las armas heredadas  de los Tercios de Flandes.

La alabarda, señal de identidad más genuina de la Guardia Real, es un arma enastada, más ligera y de menor longitud que la pica. La moharra, de acero, consta de tres partes, la superior en forma de punta de lanza y una base  que se compone de dos lados con cuchillo y media luna respectivamente. En los Ejércitos de España era empleada por tropas escogidas dedicadas a la guardia personal de reyes y altas personalidades. Durante los siglos XVI y XVII fue usada por los sargentos como símbolo de mando.